Fallecimiento del Comisario Médico Jorge Antonio Bergés: Un Legado de Horror
Jorge Antonio Bergés, comisario médico y obstetra, falleció a los 83 años sin revelar la ubicación de los nietos buscados por las Abuelas de Plaza de Mayo desde hace casi 50 años. Este individuo acumuló numerosas condenas por torturas y robo de bebés, y estuvo involucrado en partos en centros clandestinos durante la última dictadura argentina (1976-1983). Tras los nacimientos, los recién nacidos fueron entregados a familias afines al régimen militar, quienes los criaron como propios. A pesar de su papel en estos crímenes atroces, Bergés nunca colaboró con la justicia, como recordó H.I.J.O.S. Capital al informar de su muerte: “Su familia pudo despedirlo. Acá seguimos sin saber dónde están nuestros familiares desaparecidos y nuestras hermanas y hermanos apropiados”.
El Rol de Bergés en la Dictadura
Bergés es considerado uno de los represores más notorios de Argentina, conocido por el impacto de su accionar y por los desgarradores testimonios de sus víctimas. Desde hace unos meses, cumplía una condena a cadena perpetua en prisión domiciliaria en Quilmes, al sur de Buenos Aires. Su muerte ocurrió en una clínica de la misma ciudad.
Testimonio Impactante de una Víctima
Uno de los relatos más recordados sobre Bergés proviene de la física y docente universitaria Adriana Calvo, quien fue secuestrada en febrero de 1977. Durante su cautiverio, dio a luz en un automóvil mientras era trasladada de un centro clandestino a otro. En esas circunstancias, Bergés se encargó del parto, un hecho que quedó registrado en el Juicio a las Juntas tras la recuperación de la democracia en Argentina. Este testimonio fue revivido tres años atrás en la película Argentina, 1985, provocando una fuerte conmoción en la sociedad argentina.
Carrera y Testimonios en su Contra
Bergés ingresó en la Policía de la provincia de Buenos Aires en 1964 y, en el contexto del golpe de Estado de 1976, estaba bajo la dirección de Miguel Etchecolatz en la Dirección General de Investigaciones Bonaerenses. Durante los juicios que lo llevaron al banquillo de los acusados, varios sobrevivientes lo identificaron como un torturador en el centro clandestino conocido como el Pozo de Banfield. Además, fue acusado de supervisar sesiones de torturas y asistir en partos dentro del infame Circuito Camps, que englobaba varios centros de detención bajo la jurisdicción de la Policía Bonaerense.
Reacciones a su Fallecimiento
Teresa Laborde Calvo, hija de Adriana Calvo, expresó su descontento ante la muerte de Bergés sin que este rompiera el silencio sobre los crímenes de lesa humanidad que cometió. También resaltó que “murió el obstetra del mal sin decirnos dónde están los bebés que se robó”. La legisladora porteña Alejandrina Barry subrayó la urgencia de encontrar a los desaparecidos y sus restos.
La Larga Búsqueda de las Abuelas de Plaza de Mayo
La organización Abuelas de Plaza de Mayo ha logrado restituir la identidad de 140 nietos pero estima que aún faltan alrededor de 300 personas que crecieron sin saber que son hijos de víctimas de la dictadura, hoy con edades entre 43 y 49 años.
Continuación de la Investigación Judicial
La justicia sospecha que Bergés no solo participó en el robo de bebés durante la dictadura, sino que también llevó a cabo estas acciones antes y después de ese periodo. Ana Oberlin, auxiliar fiscal, declaró que “tuvo una estructura que le permitió apropiarse de los hijos y las hijas de las personas que están desaparecidas”, añadiendo que continuó utilizando la misma red para el tráfico de niños. En una maternidad conocida como la clínica de Doña Elena, se tuvo conocimiento de al menos un caso en el que se informó a la madre que su bebé había nacido muerto, pero nunca se le mostró ni entregó un certificado de defunción. Este tipo de situaciones llevó a la apertura de una causa que terminó archivándose por falta de pruebas.
Con la muerte de Bergés se silencia una serie de respuestas aún no reveladas sobre su oscuro legado en la historia argentina.