Christine Ruiz-Picasso, nuera del célebre artista malagueño Pablo Picasso, falleció a los 97 años en su residencia en la Provenza, Francia. Su deceso fue confirmado por fuentes cercanas al Museo Picasso de Málaga, institución que abrió gracias a su trabajo acompañado de su hijo, Bernard Ruiz-Picasso.
Un legado en el mundo del arte
Nacida en Francia en 1928, Christine Ruiz-Picasso visitó Málaga por primera vez en 1992 para asistir a la exposición Picasso Clásico en el Palacio Episcopal. Este viaje evocó recuerdos de su visita anterior en 1954 con su esposo, Paul Ruiz-Picasso. Motivada por el deseo de su suegro de establecer un espacio dedicado al arte en su ciudad natal, Christine se dedicó a materializar este sueño. Con determinación e inteligencia, logró fundar el Museo Picasso Málaga, que se inauguró en 2003, basado en una colección de donaciones significativas y bajo la dirección de Carmen Giménez.
Conexiones familiares y artísticas
Christine Ruiz-Picasso era viuda de Paul Ruiz-Picasso, hijo de Pablo Picasso y Olga Khokhlova. Desde su formación como ceramista, estuvo inmersa en el mundo del arte, colaborando directamente con su suegro en diversas obras. En 1953, Pablo Picasso recibió una carta de Juan Temboury, delegado de Bellas Artes en Málaga, solicitándole obras para un nuevo museo. A pesar de las dificultades políticas que enfrentaron, Christine, en su visita a Málaga en los años noventa, se dio cuenta de que era el momento idóneo para iniciar el proyecto.
Un desafío superado
La creación del museo no fue tarea fácil. Christine tuvo que unir a políticos de diversas ideologías y conseguir la colaboración del Ministerio de Cultura de Francia. El historiador del arte Eugenio Carmona recuerda las caminatas por Málaga con Christine, buscando el lugar perfecto para el museo hasta que hallaron el Palacio de Buenavista, un edificio del siglo XVI. A pesar de las dudas iniciales de las autoridades locales, la convicción de Christine fue inquebrantable, enfocándose en el legado de Picasso y su deseo de que sus obras fuesen finalmente expuestas en Málaga.
Reconocimientos y homenajes
A lo largo de su vida, Christine Ruiz-Picasso recibió numerosos honores por su contribución al patrimonio artístico de Andalucía. En 2003, fue distinguida como Hija Predilecta de Andalucía, y en 2008 recibió el Escudo de Oro de la Asociación de Artistas Plásticos de Málaga. Además, en 2023, se le rindió homenaje al nombrar el auditorio del museo como Christine Ruiz-Picasso durante la celebración del vigésimo aniversario de la institución. Aunque no pudo asistir por motivos de salud, su legado continúa vivo en la cultura malagueña y en el museo que lleva el nombre de su famoso suegro.
Un legado perdurable
Christine Ruiz-Picasso era conocida por su vasta cultura y un profundo entendido del arte, además de ser la memoria viva de Pablo Picasso. En sus visitas a Málaga, compartía anécdotas sobre su suegro, siempre con un carácter reservado. Su muerte ha dejado un vacío importante en el mundo del arte, pero su contribución a la cultura española perdurará a través de las generaciones.