Escándalo de Corrupción en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO)
Durante más de 15 años, el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) se vio envuelto en un escándalo de corrupción, donde se estima que podrían haberse malversado hasta 30 millones de euros de fondos públicos mediante contratos amañados. Esta grave acusación ha sido revelada por José Manuel Bernabé, quien se desempeñó como gerente del CNIO hasta su renuncia reciente debido a una denuncia de acoso que resultó inconclusa.
Detalles de la Investigación
Bernabé ha proporcionado a la Fiscalía Anticorrupción y a la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales de la Policía Nacional (UDEF) cinco informes que detallan cómo operaba esta supuesta red de corrupción. Según su testimonio, el presunto líder de esta trama era Juan Arroyo, quien ocupó el cargo de gerente del CNIO desde 2009 hasta su cese en 2025. Las irregularidades incluyen malversación, documentos falsificados, tráfico de influencias y contratación de empleados que se desempeñaban como ayudantes en el hogar de Arroyo.
La Condición Administrativa del CNIO
Al asumir la gerencia, Bernabé constató que el CNIO presentaba un desorden administrativo notable, con una falta de digitalización que complicaba el acceso a documentos y facturas. Este caos aparente, según Bernabé, era intencional y diseñado para ocultar información. En algunos casos, los registros no corroboraban la existencia de obras o servicios supuestamente contratados.
Contratos Sospechosos con Eiffage Energía Sistemas
Entre las irregularidades, Bernabé investigó los contratos de mantenimiento con Eiffage Energía Sistemas, una filial española de una gran constructora francesa. En una revisión, descubrió que solo siete de los diecinueve empleados de mantenimiento contratados realmente prestaban servicio. El responsable de Gestión Técnica del CNIO admitió que este desajuste era un arreglo para que el personal cobrara más, con instrucciones directas de Arroyo.
Uso Improperio de Fondos Públicos
Bernabé también encontró evidencia de que algunos empleados, remunerados aunque ausentes del CNIO, estaban trabajando en propiedades personales del personal directivo, lo cual plantea serias preguntas sobre el uso indebido de fondos. Uno de estos empleados, conocido como “el mayordomo”, era visto frecuentemente en la residencia de Arroyo, realizando tareas personales a expensas del CNIO.
Irregularidades en Contratos y Patrimonio
Los contratos irregulares, muchos de los cuales se cree que fueron falsificados, podrían sumar hasta 19,5 millones de euros en pérdida para el CNIO. Este punto fue confirmado por el informe de la Intervención General del Estado de 2020, que denunciaba la mala gestión de recursos. Bernabé ha reportado que algunos de los inmuebles donados al CNIO también fueron objeto de intentos de manipulación, con propuestas de venta muy por debajo de su valor real.
Denuncias y Conflictos Internos
La situación en el CNIO se volvió cada vez más hostil para Bernabé, quien solicitó la destitución de tres altos responsables, lo que llevó a que uno de ellos presentara una denuncia de acoso en su contra. Aunque la investigación resultó sin veredicto, Bernabé sostiene que esta estrategia se utilizó como una herramienta para intimidarlo. Asimismo, ha denunciado la contratación irregular de Laura Muñoz, secretaria general del CNIO, añadiendo que su sueldo es significativamente más alto que el promedio para ese cargo.
La Dimisión de Bernabé
Como consecuencia de la creciente presión y un impacto negativo en su salud, Bernabé decidió renunciar. Aunque inicialmente se planteó que podría continuar en el centro para finalizar su labor de investigación, la denuncia de acoso lo forzó a retirarse. Un portavoz del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades respaldó la actuación de su departamento y ofreció cooperación con la justicia.
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