Reunión en Ginebra para abordar el plan de paz ruso-estadounidense
Este domingo, representantes de Estados Unidos, Ucrania y Europa se reúnen en Ginebra, Suiza, para discutir un controvertido plan de paz elaborado entre Rusia y Estados Unidos. Este proyecto busca poner fin a la guerra iniciada por el Kremlin contra Ucrania en febrero de 2022. La propuesta, conocida por muchos críticos como una “lista de deseos” del presidente ruso, Vladímir Putin, fue redactada sin la participación de Kiev y Europa, lo que ha generado descontento. Varios senadores estadounidenses señalan que la responsabilidad de este plan recae únicamente en el Kremlin, que exigiría a Ucrania ceder territorio, limitar su ejército y renunciar a sus aspiraciones de unirse a la OTAN.
Reacciones de Ucrania y la comunidad internacional
Tras los primeros encuentros, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, expresó la posibilidad de incluir en la hoja de ruta aspectos clave para los intereses de Ucrania. En las redes sociales, Zelenski afirmó que se está trabajando en formas de hacer que el plan sea más efectivo para lograr el objetivo esencial de su país: poner fin al conflicto y al derramamiento de sangre.
Por otro lado, el expresidente estadounidense Donald Trump ha criticado los intentos de Ucrania y Europa de modificar el plan, afirmando que el liderazgo de Ucrania no ha mostrado agradecimiento por el apoyo de EE. UU. y que Europa sigue comprando petróleo ruso, lo que deja poco lugar para optimismo en las negociaciones.
Posiciones de los líderes europeos
Los líderes europeos se encuentran sorprendidos ante la situación, reconociendo que nuevamente se ven involucrados en un tema crítico para la seguridad de Europa. Aunque parecen aceptar la propuesta ruso-estadounidense como base, están trabajando en enmiendas que faciliten mejores condiciones para Ucrania. Estas enmiendas buscarían ofrecer a Ucrania garantías de seguridad sólidas y evitar que el país tenga que reducir el tamaño de su ejército o ceder territorio, conforme indica el plan de 28 puntos.
La Comisión Europea está considerando la entrega de 180.000 millones de euros en activos rusos congelados para compensar y ayudar en la reconstrucción de Ucrania. Este plan contempla que 100.000 millones de esos activos se destinen a inversiones en Ucrania, aunque bajo un formato liderado por Estados Unidos, que obtendría la mitad de los beneficios.
Participación de potencias y observadores en la cumbre
A Ginebra han llegado asesores de seguridad nacional de Alemania, Francia y el Reino Unido, así como funcionarios clave, como el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, y el enviado especial de la Casa Blanca para Ucrania, Steve Witkoff. También está presente un equipo ucraniano liderado por Andrii Yermak, jefe de gabinete de Zelenski. La Unión Europea envió representantes para respaldar las conversaciones y así brindar más tiempo a Ucrania.
Trump ha establecido un plazo para que Kiev acepte el plan, sugiriendo que podría no ser definitivo y que el tiempo podría ampliarse según las reacciones de Ucrania.
Declaraciones de líderes y el consenso internacional
Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, destacó la necesidad de que cualquier plan de paz debe enfocarse en detener la violencia y asegurar que no surjan conflictos futuros. Subrayó que las fronteras no deben ser cambiadas por la fuerza y que se debe mantener la fortaleza del ejército ucraniano.
Friedrich Merz, canciller alemán, se mostró escéptico respecto al plazo establecido por Trump y propuso una alternativa que se discute en Ginebra, sugiriendo que un acuerdo antes del miércoles es poco probable.
Además, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan anunció su intención de hablar con Putin para discutir la reactivación del acuerdo de transporte de trigo en el mar Negro, un tema relevante en el contexto actual.
El G-20 incluyó en su declaración final un respaldo a la integridad territorial de Ucrania, reiterando que los Estados deben abstenerse de la amenaza o uso de la fuerza para alterar situaciones territoriales.
Críticas al plan y cuestionamientos sobre su autoría
A pesar de las conversaciones en Ginebra, el plan sigue enfrentando críticas. Un grupo de senadores estadounidenses ha sugerido que la hoja de ruta es de autoría rusa, mientras que Rubio defiende que fue elaborada en EE. UU. con aportaciones de ambas partes. En la cumbre del G-20, aliados de Ucrania advirtieron que el plan requería más trabajo y que, sin modificaciones, dejaría al país vulnerable a ataques.
El primer ministro polaco, Donald Tusk, también se pronunció sobre la necesidad de clarificar la autoría del plan antes de avanzar en su implementación.