España conquista el Europeo de Fútbol Sala tras vencer a Portugal en la final
El Arena Stožice de Liubliana, Eslovenia, se convirtió en escenario de una revancha histórica cuando España y Portugal se enfrentaron nuevamente en la final del Europeo de Fútbol Sala. Este encuentro recordó la final de 2018, donde Portugal se alzó con el título al vencer a España en el tiempo extra. Sin embargo, en esta ocasión, la selección española se impuso 5-2, dando lugar a una celebración que marca su octavo trofeo en la historia de este torneo.
El comienzo electrizante del partido
Ambas selecciones llegaron a la final con un camino invicto, pero Portugal contaba con el favoritismo al ser la defensora del título tras ganar las dos últimas ediciones. El partido comenzó con una alta presión de los lusos, pero España rápidamente rompió su dominio. A tan solo 1 minuto y 18 segundos, Pablo Ramírez recibió el balón, manteniendo la calma ante dos defensores, y asistió a Antonio Pérez, quien abrió el marcador con un potente disparo. La ventaja se ampliaría rápidamente: un minuto después, Cecilio Morales conectó con Raya y, tras una pared, anotó el segundo gol para los españoles.
Reacción de Portugal
La respuesta de Portugal llegó pronto, gracias a Afonso Jesus, quien tomó ventaja de una falta española sobre Cecilio y anotó el 1-2. Con este gol, los lusos aumentaron su ritmo y, en una jugada que generó tensión, Rúben Góis igualó el marcador con un zurdazo desde el borde del área. Sin embargo, la fortuna fue esquiva para los españoles, quien a falta de 42 segundos para el descanso, vieron cómo un doble penalti se traducía en un nuevo gol de Antonio Pérez, que dejó el marcador 3-2 al término de la primera parte.
Segunda mitad: dominio luso y la resistencia española
La segunda parte comenzó con una ofensiva abrumadora de Portugal, que mantuvo a España defendiendo con balones aéreos. A pesar de la presión, los jugadores españoles comenzaron a organizar sus ataques, aunque con menos eficacia que en la primera mitad. La competición se igualó nuevamente después de que el portugués Pauleta hiciera un gol magistral de zurda, poniendo el 3-3 en el marcador.
El desenlace del partido
Pese al empate, España no se dejó intimidar. Con varias oportunidades de marcar y un disparo que pegó en el poste, la tensión estaba en el aire. Finalmente, a falta de 4 minutos y 40 segundos, Antonio Pérez selló su hat-trick con un tercer gol, reestableciendo la ventaja. Con un último esfuerzo, Portugal optó por el portero-jugador en un intento desesperado por forzar la prórroga, pero fue Adolfo quien cerró el marcador con el quinto gol español, asegurando así el título.
Con esta victoria, la selección española no solo logró redimirse tras la final anterior, sino que también se consagró como campeona del Europeo por octava vez, una hazaña que reafirma su dominio en el mundo del fútbol sala.