Darío Gil: El Nuevo Impulso a la Ciencia en EE. UU.
Darío Gil, un destacado ingeniero y empresario español, recibió hace un año una importante noticia mientras supervisaba investigaciones en la Antártida: el presidente de EE. UU., Donald Trump, lo nombró subsecretario de Ciencia e Innovación en el Departamento de Energía. Este nombramiento posiciona a Gil como uno de los españoles más influyentes en la Administración Trump.
Trayectoria de Gil: Desde IBM al Departamento de Energía
Con una carrera de 22 años en IBM, donde ocupó el cargo de director mundial de investigación, Gil tiene una sólida trayectoria empresarial. Su interés por Estados Unidos comenzó durante su adolescencia, cuando viajó como estudiante de intercambio. Esta experiencia transformó su vida, llevándolo desde el colegio Los Altos High School hasta obtener un doctorado en el MIT, a la vez que forjó una conexión indeleble con el país.
La Misión Génesis: Un Proyecto Ambicioso
Desde su puesto en Washington, Gil lidera 17 laboratorios nacionales y coordina el trabajo de 40,000 científicos en un contexto complicado por los recortes drásticos anunciados por la Administración. Sin embargo, Gil ha llegado para impulsar la “misión Génesis”, un proyecto definido como el nuevo “proyecto Manhattan o Apolo” del Gobierno, cuya meta es acelerar la revolución en inteligencia artificial y computación cuántica, duplicando la productividad e impacto de la ciencia estadounidense en la próxima década.
Innovación y Colaboración
En una videoconferencia reciente, Gil mencionó que su decisión de dejar el sector privado se debió a la singularidad del momento que atraviesa el ámbito científico, donde convergen enormes avances tecnológicos. “Es necesario establecer coaliciones entre el sector público, privado y universidades para enfrentar los nuevos retos”, afirmó.
Desafíos y Oportunidades
A pesar de los desafíos, Gil se siente optimista sobre el crecimiento del presupuesto de la Oficina de Ciencia, que ha sido anunciado con un alcance de 8,400 millones de dólares. Reiteró su compromiso con la colaboración internacional, destacando el interés de Europa y otras naciones en la misión Génesis, asegurando que América no está aislada en este esfuerzo. “America First no significa America Alone”, enfatizó.
Urgencia en la Innovación
Gil también destacó que la urgencia en la implementación de la misión refleja la rápida evolución de la tecnología y los competidores en el ámbito global, como China. Reconoció que el cambio puede resultar incómodo, pero es crucial para avanzar en la ciencia y tecnología. A través de la misión Génesis, esperan transformar la manera en que se realiza la investigación y el desarrollo en EE. UU., generando resultados tangibles en el corto plazo.
La misión de Gil no es solo un plan ambicioso; es una apuesta por la modernización y revitalización de la investigación científica en Estados Unidos, un campo en el que espera ver resultados impactantes en los próximos años.