Emotiva despedida de [Nombre del protagonista] en [lugar o contexto específico]

Emotiva despedida de [Nombre del protagonista] en [lugar o contexto específico]

El juego de la ciencia llega a su fin con su entrega número 547, un hito significativo que marca el cierre de una etapa de más de diez años de divulgación científica. Este cierre se debe a una reestructuración de las páginas dedicadas a la ciencia que ha llevado a la cancelación de esta popular sección.

Durante su trayectoria, El juego de la ciencia se convirtió en más que una simple colección de acertijos lógicos y matemática recreativa. Gracias a la dirección de Patricia Fernández de Lis y la colaboración de numerosos lectores, algunos artículos generaron más de tres mil comentarios, evidenciando el interés y la interacción generada por la sección.

En este contexto de despedida, es oportuno recordar a Martin Gardner, maestro y amigo, quien fue una influencia clave en la vocación del autor como divulgador. Gardner, cuyo legado se refleja en este espacio, popularizó la idea de que la ciencia es un juego fascinante y complejo.

Una de las más elocuentes expresiones de esta concepción se encuentra en la obra de Isaac Asimov, aunque sus raíces se remontan a las palabras de Karl Popper. Gardner escribió en su libro *Orden y sorpresa* que el universo nos invita a jugar, un proceso que se manifiesta en el constante desafío de descubrir las reglas que gobiernan el juego de la ciencia. Esta noción pone de relieve la íntima relación entre orden y caos, realidad y percepción.

Si bien la noticia del cierre de El juego de la ciencia es dolorosa, hay un motivo de esperanza. A partir de enero, el autor comenzará una nueva jornada en la revista digital *Jot Down*, donde planea continuar ofreciendo contenido similar y espera seguir contando con la participación de su querida audiencia. Este final, aunque significativo, no es un adiós definitivo, sino un tránsito hacia nuevas aventuras en la divulgación científica.

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