Elon Musk comparece por última vez en juicio contra OpenAI
El jueves marcó el tercer y último día de declaraciones de Elon Musk ante la jueza en el juicio que involucra a OpenAI, la reconocida empresa de inteligencia artificial que cofundó junto a Sam Altman. En el tribunal de Oakland, California, Musk, quien invirtió 38 millones de dólares en la organización en 2015, tuvo que aclarar su relación con la empresa tras su salida en 2018. Musk acusa a Altman de transformar OpenAI de una entidad sin fines de lucro a una compañía con objetivos de lucro, solicitando una compensación extraordinaria de 150.000 millones de dólares (aproximadamente 128.000 millones de euros). Su testimonio duró menos de dos horas y no resultó particularmente favorable para él.
Interrogatorio intenso a Musk
Los días miércoles y jueves estuvieron marcados por un intenso interrogatorio del abogado de OpenAI, William Savitt, y del abogado de Microsoft. Savitt mostró una estrategia eficaz al presionar a Musk con preguntas que revelaron contradicciones en sus afirmaciones. Mientras que en su primera declaración Musk se presentó confiado, posteriormente se mostró más tenso y respondió con monosílabos a las preguntas del abogado. Durante el procedimiento, se notó la incomodidad de Musk ante las averiguaciones de Savitt, quien buscó desarmar el testimonio del magnate de manera meticulosa.
La controversia del lucro y el bien común
En un juicio abarrotado, Savitt continuó interpelando a Musk sobre su relación con OpenAI y Altman. Musk se mantuvo firme en sus afirmaciones de que «no se puede robar a una compañía sin ánimo de lucro», reiterando esta idea y haciendo que la jueza le pidiera respuestas más claras. La discusión sobre la transición de OpenAI a una empresa con ánimo de lucro fue crucial, ya que Musk argumentó que este cambio comprometió su misión de «hacer el bien para la humanidad». Savitt, por su parte, cuestionó si las empresas de Musk, como Tesla y SpaceX, también estaban alineadas con ese principio, a lo que Musk respondió afirmativamente, sugiriendo que el lucro y el avance humano no son incompatibles.
Cuestionamientos sobre código abierto y tecnología
Savitt exploró la postura de Musk sobre el código abierto, señalando un correo donde el magnate reconoció que, en caso de que la inteligencia artificial se volviera más avanzada, podría ser necesario limitar el acceso a este tipo de tecnología. Además, el abogado indagó si Musk había utilizado elementos de la tecnología de OpenAI en su propia empresa, xAI, lo que él admitió “parcialmente”. También se abordó si Musk había manipulado algoritmos de la red social X (anteriormente Twitter) para favorecer sus propios tuits, lo cual negó, aunque reconoció que ciertos problemas del sistema habían beneficiado momentáneamente su visibilidad.
El papel de Microsoft y la teoría del futuro de la IA
Tras el interrogatorio de Savitt, el abogado de Microsoft, cuyo CEO Satya Nadella también testificará en los próximos días, preguntó a Musk por qué no había presentado su demanda antes, considerando la colaboración entre OpenAI y Microsoft desde 2020, cuando el gigante tecnológico invirtió 10.000 millones de dólares en OpenAI. Durante la última parte de su comparecencia, Musk pudo responder preguntas de sus propios abogados, lo que le permitió matizar su mensaje ante el jurado.
Advertencias de la jueza y sus implicaciones
La jueza Yvonne Gonzalez Rogers, experimentada en litigios tecnológicos, mostró cierta frustración con el tono de Musk en los últimos días. Pidió a los presentes que evitasen tomar fotografías y solicitó a Musk abstenerse de hacer comentarios sobre el juicio en su cuenta de X. La jueza también le pidió a Musk y a sus abogados que no abordaran cómo la inteligencia artificial podría moldear el futuro, una afirmación que Musk había presentado en términos alarmantes. «No vamos a permitir que todo esto explote para que el mundo lo vea», enfatizó Gonzalez Rogers, reflejando así el nerviosismo en torno al futuro de la IA.