Protestas en Puente y Villa de Vallecas contra la privatización de servicios médicos
En el Hospital Infanta Leonor, un centro que atiende a más de 300,000 residentes de Puente y Villa de Vallecas, la tendencia hacia la privatización de servicios médicos está en aumento en 2026. Después de un contrato a inicio de año para la realización de pruebas digestivas, como colonoscopias y panendoscopias, por un monto de 105,120 euros durante un año, se ha adjudicado también la Unidad del Dolor a la Fundación Hospitalarias, a un coste superior a 80,000 euros. Ahora, el foco se ha puesto en las resonancias magnéticas abiertas.
Concentración contra la privatización
Ante esta situación, los vecinos de ambos distritos han convocado una concentración para este jueves a las 17:30, coincidiendo con el primer pleno del año de la Asamblea. El lema de la protesta es “No a la privatización”. El nuevo contrato para llevar a cabo resonancias magnéticas abiertas tiene un presupuesto base de 36,300 euros y una duración de 12 meses, como se indica en los pliegos del Portal de Contratación Pública de la Comunidad de Madrid.
Beneficios de las resonancias abiertas
A diferencia de las resonancias tradicionales, que se llevan a cabo en un túnel cerrado, las resonancias abiertas ofrecen mayor espacio y visibilidad, lo que puede ser especialmente indicado para niños o personas con sobrepeso, aunque la calidad de imagen puede verse afectada. Desde la Consejería de Sanidad mencionan la seguridad de recurrir a este tipo de pruebas en pacientes claustrofóbicos como una solución temporal, hasta que se instale la infraestructura adecuada en el Hospital Enfermera Isabel Zendal, ubicado a unos 30 kilómetros del Infanta Leonor.
Justificaciones de la Comunidad de Madrid
Las autoridades defienden que los contratos con entidades privadas son excepcionales y están motivados por la falta de profesionales médicos, criticando al Ministerio de Sanidad por no contar con un plan de recursos humanos adecuado. Según afirman, estos contratos son medidas necesarias para atender la demanda ciudadana y reducir las listas de espera.
Contexto del Hospital Infanta Leonor
Inaugurado en 2008, el Hospital Infanta Leonor opera bajo un modelo de colaboración público-privada establecido por la ex presidenta regional Esperanza Aguirre. La gestión de diversos servicios no clínicos y aspectos económicos ha estado a cargo de Hospital de Vallecas SA, la entidad concesionaria. En 2025, la Comunidad de Madrid acordó una suma de 31.2 millones para realizar obras, pero no se mencionó infraestructura para las resonancias magnéticas abiertas, lo que ha generado malestar entre los vecinos.
Demandas de las Plataformas por la Sanidad Pública
Las Plataformas por la Sanidad Pública de Puente y Villa de Vallecas exigen una retrocesión inmediata en las políticas de privatización y un refuerzo urgente de recursos públicos en ambos distritos. Consideran que la externalización de servicios esenciales, como la Unidad del Dolor, compromete la continuidad asistencial y debería estar plenamente integrada en la atención clínica del hospital.
Problemas en la atención radiológica
La situación del Hospital Infanta Leonor se agrava con la ausencia de información sobre pruebas de radiología simple, incluso en casos de urgencia, y la inhabilidad de médicos de familia para solicitar informes necesarios. Según el informe de la Mesa de Salud del Puente de Vallecas, las radiografías de tórax, cruciales para detectar patologías graves, enfrentan problemas de accesibilidad y calidad de atención.
Demoras en la atención
Las demoras para conseguir ecografías, derivadas frecuentemente a centros privados, superan los seis meses en muchos casos. La discrepancia en la atención entre diferentes áreas asistenciales resalta la creciente preocupación por la deterioración de la sanidad pública en los distritos más necesitados de Madrid.
María José García, representante de la Plataforma por la Sanidad Pública de Villa de Vallecas, expresa el sentimiento de abandono: “Salimos a la calle porque no podemos más y no nos vamos a callar. No vamos a tolerar que se haga más negocio con nuestra salud”.