El Gobierno de México ha confirmado este jueves la adquisición del Tren Suburbano, anteriormente en copropiedad de la empresa española CAF y la mexicana Omnitren. Jorge Mendoza, director del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), destacó que “este tren pasa de las manos privadas a las del pueblo de México” durante la conferencia matutina de la presidenta.
Antes de este acuerdo, CAF poseía el 43.4% y Omnitren el 7.6% de las acciones del tren, mientras que el Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin) controlaba casi la mitad con un 49%. La operación se ha cerrado en aproximadamente 6,000 millones de pesos, valor basado en la concesión otorgada previamente por el Gobierno y en una evaluación realizada por el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (Indaabin).
Conexión vital entre el Estado de México y Ciudad de México
El Tren Suburbano, que inició su operación en 2008, conecta el Estado de México con Ciudad de México, cubriendo una ruta de 27 kilómetros y siete estaciones, desde Buenavista hasta Cuautitlán. El año pasado, esta infraestructura transportó más de 45 millones de usuarios, según datos oficiales. Mendoza enfatizó que con esta adquisición, el tren se convertirá en una Empresa de Participación Estatal Mayoritaria.
Además, se prevé reestructurar la deuda del Tren Suburbano con el apoyo de Banobras, buscando ofrecer “los mejores términos posibles” para beneficiar a todo el pueblo de México con una estructura más eficiente.
Plan de expansión y mejoras en la administración
Mendoza también anunció que el Fonadin, operador del Insurgente, asumirá la gerencia del tren. “Esta empresa se administrará con eficiencia, priorizando la seguridad y el servicio de calidad para todas las personas usuarias. Vamos a garantizar que este tren se gestione de la forma más eficiente posible”, indicó.
El Gobierno tiene un plan para ampliar la operación del Tren Suburbano como parte de su estrategia de desarrollo de trenes de pasajeros. La primera etapa, que ya se ha completado, se refiere a la compra del tramo de Buenavista a Cuautitlán. La segunda fase implica el enlace entre Lechería y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), que incluirá un tramo de 23 kilómetros y siete estaciones en el Estado de México, y cuya inauguración está programada para este domingo.
Proyectos futuros para mejorar la conectividad
Una tercera etapa contempla la construcción de 57 kilómetros de vía que conectará el AIFA con Pachuca, incorporando seis estaciones y mejorando la conectividad entre el Estado de México e Hidalgo. Mendoza aseguró que “vamos rápido, ya está la maquinaria, ya tenemos derecho de vía y lo estaremos concluyendo muy pronto”. La adquisición del Tren Suburbano es estratégica para el desarrollo futuro que busca enlazar con el tren a Querétaro, demostrando la importancia de este activo para el Gobierno del Estado de México.