Manolo González, entrenador del RCD Espanyol, se muestra cauto ante las preguntas sobre la posibilidad de que su equipo compita en torneos europeos la próxima temporada. Consciente de la historia de altibajos de la entidad, que ha vivido constantes descensos y ascensos, González prefiere centrar su atención en la salvación del equipo. A pesar de situarse en el quinto lugar de la clasificación con 33 puntos, su discurso se mantiene firme en torno a la permanencia en LaLiga. Sin embargo, las actuaciones sobresalientes de sus jugadores, como la que se vio el pasado lunes, parecen empujarlo a cambiar su declaración.
Victoria en San Mamés
La reciente victoria del Espanyol contra el Athletic Club en San Mamés no solo le otorgó tres valiosos puntos, sino también un reconocimiento significativo, ya que pocos equipos logran ganar en este estadio. De hecho, el PSG de Luis Enrique, actual campeón de la Champions League, no pudo superar al Athletic, culminando en un empate sin goles. El entrenador del Athletic, Ernesto Valverde, llegó al enfrentamiento con numerosas bajas en su defensa, no contando con jugadores clave como Yuri Berchiche y Aymeric Laporte. Ante estas dificultades, Valverde necesitó ingenio para conformar una defensa sólida frente a un Espanyol que ha demostrado ser una de las sorpresas de la liga.
El papel de Marko Dmitrovic
El guardameta Marko Dmitrovic, quien se unió al Espanyol este verano, ha tenido un desempeño destacado, siendo el segundo portero menos goleado de la liga y manteniendo siete porterías a cero. En este partido, solo Alex Berenguer logró vencerlo, aunque el serbio hizo varias paradas espectaculares que frustraron a los atacantes del Athletic, como Andoni Gorosabel.
Un Espanyol en crecimiento
Sin embargo, el Espanyol no depende solo de su portero. El equipo dirigido por González ha mostrado un rendimiento que, si se sostiene, podría llevarlo a la clasificación para competiciones europeas al finalizar la temporada. Aunque el objetivo principal sigue siendo la salvación, el comienzo de la temporada ha generado un entusiasmo palpable entre los aficionados del Espanyol, que observan cómo su equipo se convierte en una potencia dentro de la liga. A pesar de estar en desventaja en el marcador durante el partido contra el Athletic, el Espanyol demostró su carácter al remontar gracias a goles de Carlos Romero y Pere Milla.