Problemas en El Campín: La polémica por el estado del estadio bogotano
El pasado domingo, el capitán de Millonarios Fútbol Club, Andrés Llinás, expresó su frustración durante un partido contra el Deportivo Independiente Medellín en el estadio El Campín, donde la intensa lluvia había dejado charcos en el campo. Debido a estas condiciones, el árbitro decidió suspender el encuentro, que se reprogramó para el lunes. Sin embargo, las condiciones del terreno seguían siendo complicadas, con zonas encharcadas y el césped levantado. “Las condiciones del campo son muy difíciles para jugar al fútbol”, comentó Leo Castro, delantero de Millonarios, tras el partido.
El estado del estadio El Campín y su impacto
Este incidente reavivó el debate sobre el estado de la gramilla de El Campín, que tiene una capacidad para aproximadamente 39,000 espectadores. La preocupación ha trascendido a entidades como el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) y la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), que advierten que, si las condiciones continúan así, el estadio podría ser inhabilitado para torneos como la Copa Sudamericana y la Libertadores, en los que participarán clubes bogotanos como Millonarios y Santa Fe.
La situación se complicó tras una reunión entre la Dimayor, que regula el fútbol colombiano, y los presidentes de los cuatro clubes de Bogotá. Se anunció la suspensión de tres partidos programados en El Campín. Sin embargo, Mauricio Hoyos, gerente de Sencia, la empresa concesionaria del estadio, afirmó que la decisión fue conjunta. Contrariamente, la Dimayor insistió en que fue una medida adoptada únicamente por los clubes y la propia entidad para garantizar la seguridad de los jugadores y la calidad del espectáculo. Adicionalmente, la Dimayor exigió que Sencia cancele un concierto programado para el 28 de febrero, el Festival Pa’ Gozar y Cantar 2.0.
La concesionaria Sencia y la administración del estadio
Desde 2024, Sencia opera El Campín bajo un contrato de alianza público-privada, asumiendo la administración y el mantenimiento del estadio, así como su explotación comercial, incluyendo eventos no deportivos. Este modelo ha sido criticado por los clubes, que sostienen que los conciertos y otros eventos han deteriorado la gramilla más que en años anteriores.
Sencia reconoció que la gramilla “requiere esfuerzos adicionales” y anunció que ha comenzado un proceso para combinar césped natural con fibras sintéticas para mejorar su durabilidad. Sin embargo, la empresa indicó que la transición ha sido más lenta de lo previsto debido a lluvias “atípicas”. Además, se comprometió a no realizar eventos culturales hasta el 27 de febrero y a convocar un grupo de expertos para evaluar la situación del césped.
Afectaciones y críticas de la afición
El director del IDRD, Daniel García Cañón, calificó el estado del campo como “inaceptable” y anunció que se revisarán los contratos de la APP para determinar posibles incumplimientos por parte de Sencia. Hasta el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, ha intervenido, asegurando en redes sociales que el Distrito velará por el adecuado estado del estadio.
Entre los hinchas de equipos capitalinos, hay un creciente descontento sobre cómo los eventos no deportivos parecen tener prioridad sobre la protección de la gramilla. Muchos sienten que esto pone en peligro la integridad de los jugadores y afecta la calidad del espectáculo en el campo. En los meses previos, El Campín ha albergado varios eventos multitudinarios, incluyendo conciertos de artistas como Dua Lipa y J Balvin, lo que ha generado preocupación por el uso intensivo del césped.
Un futuro incierto para El Campín
Sencia, que adquirió el 51% de sus acciones por parte de Corficolombiana, está planeando una ambiciosa renovación del complejo de El Campín, que incluye un nuevo estadio con una capacidad de 50,000 espectadores y otras instalaciones. Sin embargo, la frecuencia de eventos no deportivos y el impacto de recientes lluvias han llevado la situación al límite, desatando una crisis que plantea serias dudas sobre el doble papel de El Campín como campo de fútbol y escenario de entretenimiento urbano.