La crisis en el Atlético de Madrid se ha agudizado, afectando tanto al banquillo como al plantel y la dirección deportiva liderada por Mateu Alemany. En solo tres días, el equipo rojiblanco sufrió una derrota ante el Bodo Glimt y no logró superar al Levante, firmando un decepcionante empate a cero, lo que marca su peor desempeño de la temporada. Este resultado representa un retroceso significativo en su lucha por mantenerse en la pelea por la Liga. El Atlético mostró una falta de idea en el juego, acercándose al gol únicamente en jugadas a balón parado, lo que refleja la crítica situación que enfrentan el entrenador Simeone, sus jugadores y el nuevo director de fútbol.
Desempeño Deficiente en el Campo
A dos días del cierre del mercado de fichajes, la situación se torna más inquietante. El entrenador Diego Simeone espera refuerzos para su equipo, mientras que la dirección se encuentra a la expectativa de que él logre revitalizar el rendimiento del plantel. La conmoción cerebral de Alexander Sørloth y la lesión muscular de Pablo Barrios, junto con las ausencias de jugadores claves como Giuliano y Antoine Griezmann, aumentan la sensación de desamparo tanto en el aspecto futbolístico como en el administrativo.
Una Victoria que Se Hizo Esperar
El Atlético careció de soluciones, tanto en los titulares como en los suplentes. En un contexto donde el Levante mostró una mejoría bajo la dirección de su técnico Luis Castro, el equipo madrileño se tornó incapaz de imponerse ante rivales considerados inferiores. Este año, más de tres cuartas partes del plantel no han podido afirmar su dominio, lo que resulta alarmante para un club que aún aspira a reengancharse a la Liga.
Un Banquillo sin Respuesta
De cara al próximo duelo de Copa ante el Real Betis, Simeone optó por sentar a varios jugadores que podrían ser titulares, como Hancko, Pubill, Giménez, Koke, Baena y Julián Álvarez. La alineación presentó una defensa inédita, con Molina, Le Normand, Lenglet y Ruggeri, que no logró funcionar. La única ocasión ofensiva destacable en el primer tiempo fue un cabezazo de Nico González, pero el equipo se hundió rápidamente en un dominio insípido.
El Levante Aprovecha la Debilidad
El Levante, por su parte, supo sacar provecho de la debilidad del Atlético, con un juego sostenido y bien dirigido por Pablo Martínez. Aunque el equipo de Simeone realizó cambios en el segundo tiempo intentando revertir la situación, finalmente se quedó sin opciones. Con el partido por concluir, Julián Álvarez tuvo una oportunidad de remate, pero no logró marcar la diferencia. Así, el Atlético se encuentra en una crisis que afecta tanto a su desempeño en el campo como a la gestión interna del club.