Las aspiraciones presidenciales de Daniel Quintero y su esposa, Diana Osorio, continúan cobrando relevancia en el panorama político colombiano. El Partido Ecologista de Colombia, fundado en 2022, ha otorgado su apoyo a Osorio, exgestora social de Medellín, para participar en la consulta progresista. Esta colectividad, que se autodenomina de centroizquierda, la describe como una “mujer y lideresa social”, clave en la búsqueda de un país más equitativo y diverso. Sin embargo, la viabilidad de su candidatura está sujeta a la resolución de cuestionamientos jurídicos que pesan sobre Quintero.
Diana Marcela Osorio, licenciada en Finanzas y Relaciones Internacionales, carece de experiencia electoral; su visibilidad se debe a su papel como gestora social durante la alcaldía de su esposo. Tras recibir el respaldo del partido, Osorio expresó su agradecimiento y anunció que tomará una decisión en los próximos días. Ha manifestado que su participación en la contienda dependerá de lo que resuelva el Consejo Nacional Electoral (CNE) acerca de la candidatura de Quintero, cuya inscripción enfrenta desafíos legales.
Controversias en torno a la candidatura de Osorio
La trayectoria de Osorio hacia la consulta ha estado marcada por controversias. Recientemente, circuló una carta en redes sociales donde se afirmaba que el Partido del Trabajo de Colombia (PTC) le había ofrecido oficialmente su apoyo. Sin embargo, al día siguiente, el PTC desmintió la autenticidad del documento, catalogándolo como falso. El partido aclaró que su única decisión formal había sido respaldar a Quintero y que no existía ninguna discusión sobre una posible postulación de Osorio. El coordinador de comunicaciones del PTC indicó que se iniciarían acciones legales contra quienes difundan información incorrecta.
Con el aval del Partido Ecologista en sus manos, la consulta presidencial de izquierda podría contar con los nombres de Roy Barreras, Camilo Romero y potencialmente Diana Osorio. La participación de Iván Cepeda, el candidato del petrismo y actual líder en las encuestas, dependerá de una decisión del CNE que se espera para este viernes. La resolución del ente electoral determinará la configuración final de la consulta y el impacto del sector cercano al presidente Gustavo Petro en la contienda, donde varios líderes buscan posicionarse como continuadores del actual Gobierno.
Roy Barreras, impulsor del bloque progresista, ya ha dado la bienvenida a Osorio a la competencia, indicando que “no es concebible una consulta progresista sin la participación de las mujeres”. Antes de que Osorio emergiera como opción, Clara López, exministra de Trabajo y figura consolidada en la izquierda, anunció su participación en la consulta, aunque se retiró recientemente, optando por entrar directamente a la primera vuelta presidencial.
López justificó su decisión señalando diferencias con el actual mecanismo de consulta que considera limitante. También expresó su percepción de un “tufillo de machismo” que afecta la inclusión de las mujeres en el proceso, afirmando que “la mujer no tendrá la trascendencia que merece en este espacio”. La entrada de otra candidata femenina podría no tener un gran impacto en un ambiente dominado por figuras con mayor experiencia política.
Situación jurídica de Cepeda y Quintero
La candidatura de Quintero ha sido rechazada por la Registraduría y la participación de Cepeda también se encuentra en suspenso. La Registraduría argumenta que ambos políticos ya participaron en otra consulta interpartidista, que tuvo lugar el 26 de octubre, y que la normativa electoral prohíbe la duplicidad en estos mecanismos. Esta cuestión será revisada por el Consejo Nacional Electoral, que deberá gestionar las impugnaciones de las campañas.
Militantes del Pacto Histórico argumentan que la consulta de octubre fue interna y, por lo tanto, no debiera existir esa inhabilidad. Sin embargo, la Registraduría ha dictaminado que se trató de una consulta interpartidista. En la votación anterior, Cepeda logró 1.540.391 votos, equivalentes al 65,1% del total.
El caso de Quintero es más complejo, pues renunció a su aspiración días antes del sufragio, aunque no formalizó su retiro. La Registraduría contabilizó 145.558 votos a su favor, representando apenas el 6,1% del total. Aunque Osorio busca presentarse como un liderazgo independiente, su imagen está asociada al legado político de su esposo y a las controversias que han marcado su gestión. El exalcalde ha defendido a Osorio en redes sociales, asegurando que “Diana nunca ha sido el plan B, siempre el plan A”. Sin embargo, su posible candidatura surge en un contexto complicado, marcado por la situación legal del único aspirante presidencial que enfrenta un juicio por corrupción.