Descubren al ‘narcoarquitecto’ de los túneles del hachís en Ceuta

Descubren al 'narcoarquitecto' de los túneles del hachís en Ceuta

Las fuerzas de seguridad han desmantelado dos narcotúneles que conectaban Marruecos y Ceuta, utilizados para el tráfico de drogas. Estas galerías fueron diseñadas por Mustafá Chairi B., un empresario marroquí apodado “narcoarquitecto” o el “patrón de los túneles”. Chairi, con antecedentes penales y residente en Fnideq (anteriormente Castillejos), fue arrestado el 26 de marzo durante la Operación Ares, que ha permitido desarticular “la red de redes del hachís” que él controlaba, según informó este martes el Ministerio del Interior. Junto a él fueron detenidas 26 personas, incluyendo un familiar considerado cabecilla de la organización y un guardia civil jubilado.

El narcotúnel recién descubierto es descrito por los agentes como una “compleja infraestructura subterránea” similar a un “laberinto de mina”. Este túnel tenía la capacidad de transportar hasta dos toneladas de hachís por semana hacia España. Antonio Martínez Duarte, comisario de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco), afirmó que el narcotúnel estaba “muy preparado y acondicionado” específicamente para el tráfico de droga. Desde allí, el hachís era enviado a otros países europeos, principalmente a los Países Bajos, donde el “narcoarquitecto” mantenía lazos familiares con integrantes de la Mocro Maffia, una potente organización criminal en ese país.

El acceso al túnel se encontraba en una nave del polígono de El Tarajal, a escasos metros de la valla fronteriza con Marruecos. Los investigadores localizaron una puerta oculta tras un refrigerador que conducía a una segunda nave insonorizada. Al examinar el suelo, se hallaron indicios de obras recientes y, tras retirar una capa de cemento, encontraron una trampilla que daba acceso a un pasadizo dividido en tres niveles. El primer nivel contaba con una galería de 19 metros de profundidad, el segundo, conocido como “narcodespensa”, servía para almacenar fardos de hachís, y el tercero era el pasadizo que conectaba con Marruecos, con unas dimensiones de 80 centímetros de ancho y 120 de alto.

El túnel incluía elementos de ingeniería avanzada, como un sistema de poleas, grúas, raíles y dos vagonetas, lo que permitía mover los palets de droga sin que los operativos se intersectaran, aumentando así la seguridad ante una posible redada. Además, se instalaron dos potentes bombas de achique para prevenir inundaciones, manteniendo la estructura operativa en un terreno con aguas subterráneas.

La nueva infraestructura era más compleja que otro narcotúnel encontrado en febrero, también gestionado por Mustafá Chairi B. Este último tenía su entrada en una antigua marmolería y contaba con un sistema de iluminación, aunque su estructura era menos robusta. Investigaciones sugieren que ambos túneles pudieron haber estado operativos simultáneamente, y que la organización se mantuvo activa con el nuevo túnel tras el descubrimiento del anterior. Sin embargo, el temor a que esta segunda infraestructura fuera detectada llevó a la organización a cesar su uso en septiembre, lo que provocó la inundación actual del túnel.

Vía terrestre y marítima

Las investigaciones revelaron que, tras la caída del primer narcotúnel, la organización adaptó rápidamente sus métodos, utilizando inicialmente la vía terrestre para trasladar la droga a la península en camiones que embarcaban en ferris. Chairi presumía de sobornos a agentes de seguridad para facilitar el paso de los vehículos en los controles portuarios. Sin embargo, la intervención en junio de un camión en Almería que transportaba 15 toneladas de hachís llevó a la organización a explorar otros métodos de introducción. Para esto, contactaron con un grupo en La Línea de la Concepción (Cádiz) para utilizar embarcaciones rápidas (narcolanchas) y con otro en Galicia para emplear pesqueros que trasladaran alijos al norte de la península.

Después de interceptar en noviembre una furgoneta en Málaga con 480 kilogramos de hachís, Chairi consideró reabrir el narcotúnel como método principal de introducción de droga en España, según revelaron las intervenciones telefónicas. La semana pasada, antes de que pudiera hacerlo, la Policía realizó 27 detenciones y 29 registros en diversas localidades como Ceuta, Marbella, Villablanca, Los Barrios y Pontevedra. En esta operación se confiscó un total de 228 kilos de hachís, 88 de cocaína, 1,4 millones de euros en efectivo, 66 dispositivos de comunicación y 15 vehículos de lujo, resultando en la prisión provisional de varios arrestados, incluido el presunto narcoarquitecto.

0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest
0 Comments
Oldest
Newest Most Voted
Inline Feedbacks
View all comments

Puede que te interese