El legado del teatro de muñecos en Chile: Lientur Rojas y su reconocimiento como «Tesoro Humano Vivo»
El profesor Lientur Rojas, radicado en Concepción, ha dedicado su vida al fascinante mundo del teatro de muñecos. En reconocimiento a su invaluable experiencia, fue designado como “Tesoro Humano Vivo” el 31 de enero de este año, una distinción que otorga el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Chile.
Una distinción cultural
La categoría de «Tesoro Humano Vivo» se reserva para artistas y cultores de oficios tradicionales que han contribuido significativamente al patrimonio cultural. Durante la ceremonia de entrega, la ministra de las Culturas, Carolina Arredondo, enfatizó la importancia de reconocer historias de vida y tradiciones que se transmiten con dedicación y generosidad a lo largo del tiempo.
El impacto de los títeres en la infancia
Los títeres no solo son una forma de entretenimiento, sino también un medio de aprendizaje y desarrollo emocional para los niños. A través del juego, los pequeños se identifican con los personajes, lo que les permite proponer soluciones a los conflictos presentados en las narraciones. Esta dinámica estimula su imaginación y les ayuda a comprender el mundo que los rodea, ofreciendo la posibilidad de actuar y pensar en contextos diversos.
Lientur Rojas y su compañía de títeres
Lientur Rojas es el director de la compañía de títeres Pirimpilo, fundada en 1962. Su amor por el arte se refleja en su deseo de interactuar y recibir retroalimentación del público, lo que lo convierte en una figura central del teatro de muñecos en Chile. A pesar de las dificultades económicas y los conflictos internacionales, miles de titiriteros y espectadores continúan apoyando y disfrutando de este arte ancestral.
Un recorrido por el mundo del teatro de muñecos
La pasión por los títeres ha llevado a muchos artistas a recorrer el mundo. Ana María Allendes, por ejemplo, narra su experiencia en el libro La vuelta al mundo de una marionetista, donde documenta su viaje por lugares como Europa, México y Asia. Su trayectoria incluye la especialización como titiritera y la fundación de su propia compañía, “Guiñol”, así como su elección como miembro del Consejo Mundial de Unima (Unión Mundial de la Marioneta).
La tradición de los muñecos en la historia
Los muñecos articulados han mantenido una relevancia constante a lo largo de la historia, desde Egipto y Grecia hasta Rapa Nui. Cada cultura ha aportado sus características, pero la popularidad del teatro de muñecos se ha mantenido inalterable. En Chile, la tradición persiste gracias a artistas como Rojas, convirtiendo a Concepción en un centro cultural donde esta forma de arte se celebra y se renueva.
La evolución del teatro de muñecos
El teatro de muñecos no es un arte estancado. Programas como «31 minutos» han llevado los títeres chilenos a las pantallas de televisión de todo el continente, mostrando su continua evolución. Ana María Allendes ha explorado la aplicación de este arte en contextos educativos, destacando la interacción familiar y emocional en sus obras.
“Mariana: un grito de libertad”
Entre las presentaciones destacadas de Allendes se encuentra una versión de “Mariana Pineda”, estrenada en 1988 en el Centro Cultural de España. Esta obra, que involucró a pobladores locales, se convirtió en un símbolo de libertad en un contexto social complicado.
El futuro del teatro de muñecos
Lientur Rojas se muestra optimista respecto a la continuidad del teatro de muñecos. Su deseo es que su legado perdure a través de nuevas generaciones, mencionando la importancia de la investigación y la experimentación dentro del arte. Con la esperanza de contar con la colaboración de su hija y nieto, Rojas se compromete a seguir explorando este mágico mundo de los títeres.