Controversial Operación de Deuda en Colombia
Bastaron 34 minutos para que el Ministerio de Hacienda y Crédito Público de Colombia ejecutara una de las transacciones de deuda más grandes y controversiales de su historia. El pasado viernes 19 de diciembre, entre las 8:45 y las 9:19 de la mañana, el Ministerio vendió bonos soberanos (TES) por un total de 23 billones de pesos, equivalentes a unos 6.000 millones de dólares, a un único comprador extranjero anónimo. Esta operación se realizó sin especificar las tasas obtenidas y fuera del canal habitual de subastas abiertas, una decisión que ha generado preocupación entre los expertos y analistas económicos.
Costo de la Deuda
El objetivo del Gobierno, que buscaba liquidez para una Tesorería de la Nación con problemas de efectivo, se logró con esta transacción. Sin embargo, el alivio inmediato se convertirá en una pesada carga para los colombianos en el futuro, ya que la factura total alcanzará 49,5 billones de pesos en 2040, más del doble de los 23,6 billones recibidos. De esta cantidad, el 53% se destinará a intereses, según cálculos obtenidos a partir de datos de la Bolsa de Valores de Colombia y el Banco de la República.
Detalles de la Emisión
La operación consistió en cuatro emisiones de bonos con vencimientos en 2029, 2033, 2035 y 2040. Las tasas efectivas alcanzaron niveles elevados, siendo la de mayor plazo adjudicada a un interés anual del 13,32%, la más alta de la jornada. En promedio, la tasa fue del 13,15%, lo que presenta una clara diferencia con el 12,65% registrado en el mercado horas después. Esta diferencia, aunque parezca mínima, representará un costo adicional de aproximadamente dos billones de pesos en intereses durante los próximos 15 años.
Consecuencias de la Decisión
Juan Ricardo Ortega, exdirector de Crédito Público, cuestiona la validez de operar fuera del mecanismo de subasta abierto. Argumenta que esta acción compromete no solo el presupuesto de las futuras administraciones, sino también erosiona la confianza técnica que Colombia ha construido a lo largo de décadas. A ello se suma el hecho de que el Gobierno canceló recientemente la línea de crédito con el Fondo Monetario Internacional, un mecanismo que ofrecía dólares a tasas más bajas y que servía como un seguro de confianza para el Banco de la República.
Crisis Reputacional y Efectos a Largo Plazo
Ana Fernanda Maiguashca, excodirectora del Banco de la República, advierte sobre las repercusiones en la previsibilidad del mercado. La operación no solo rompe un acuerdo con los creadores de mercado, como los fondos de pensiones y bancos que suelen comprar deuda pública, sino que también plantea interrogantes sobre la transparencia de futuras emisiones. Felipe Campos, gerente de inversión en Alianza Valores, puntualiza que aunque se busca evitar el aumento de tasas, las consecuencias de estas acciones pueden resultar contraproducentes en el largo plazo.
Hernando Zuleta, decano de Economía de la Universidad de los Andes, subraya que esta emisión de deuda, aunque solo representa el 2% del total, podría establecer un precedente peligroso para futuras operaciones, dificultando refinanciaciones a tasas más bajas. Así, las administraciones sucesivas podrían quedar atadas a costos elevados que comprometen su margen de maniobra.
La controversia se intensifica puesto que la operación fue revelada 96 horas después de su cierre, cuando se identificó al comprador como Pimco, una firma de inversión con sede en Estados Unidos. Esta revelación genera nuevos cuestionamientos sobre la transparencia y legitimidad de la transacción.