Descarrilamiento de tren en Oaxaca: al menos 13 muertos y numerosos heridos
Un tren de pasajeros descarriló este domingo en el centro de Oaxaca, dejando una tragedia a su paso. Con 250 personas a bordo, la segunda locomotora se salió de la vía, arrastrando al resto del convoy. Un vagón de pasajeros cayó por un barranco de seis metros de profundidad y otro quedó semisuspendido. El saldo es alarmante: al menos 13 muertos y casi un centenar de heridos, varios de gravedad.
El Corredor Interoceánico: el contexto del accidente
El tren descarrilado formaba parte del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, una de las iniciativas clave del gobierno de Morena para recuperar el uso de los ferrocarriles. Desde su puesta en marcha hace solo dos años, este es ya el sexto incidente grave en estas vías, siendo el primero con víctimas fatales. Estos proyectos han recibido críticas por la rapidez de su construcción, la cual ha estado motivada por plazos políticos.
Investigación y seguridad en el tren
Claudia Sheinbaum, presidenta de México y sucesora de Andrés Manuel López Obrador, detalló en su conferencia de prensa del lunes que la prioridad es atender a las víctimas y llevar a cabo una investigación exhaustiva. La Fiscalía General de la República, junto con la Fiscalía estatal y la Agencia Reguladora de Transporte Ferroviario de México, examinarán la caja negra del tren para analizar factores como la velocidad, los frenos y la conducción del maquinista, quien resultó ileso.
Historial de accidentes en los corredores de trenes
Este incidente en Oaxaca no es aislado. En diciembre, otro accidente ocurrió en Chiapas, donde un camión cisterna trató de cruzar la vía y colisionó con un tren que transportaba 148 pasajeros. Además, en julio, un caso similar se presentó con otro vehículo en la misma región. Por otro lado, el Tren Maya, otro megaproyecto del gobierno, ha registrado tres accidentes sin víctimas mortales desde su inicio.
La recuperación de los ferrocarriles en México
Tanto el Tren Maya como el Corredor Interoceánico representan el esfuerzo del gobierno para reactivar los servicios ferroviarios de pasajeros y mercancías, tras su privatización en los años 90. La presidenta Sheinbaum anunció que, durante su administración, se construirán 3,000 nuevos kilómetros de vías para trenes de pasajeros, el doble de lo hecho en los años de López Obrador.
Controversias y retos en la construcción
La construcción del Tren Maya ha estado marcada por críticas sobre la celeridad en la que se llevan a cabo los trabajos. En 2019, una consultoría de PricewaterhouseCoopers reveló que las empresas constructoras necesitaban más tiempo del asignado por el gobierno para completar los tramos. Esto llevó a que, ante la posibilidad de no cumplir con los plazos, se encargaran algunos tramos a ingenieros militares, generando también preocupaciones sobre el cumplimiento de las leyes ambientales.
Asimismo, en el Corredor Interoceánico, se denunciaron irregularidades en las consultas locales, con alegaciones de falsificación de firmas y criminalización de opositores al proyecto.