Una familia de Sevilla se encuentra en la búsqueda de un valioso cuadro que extraviaron el pasado sábado, mientras se preparaban para sus vacaciones en la playa. Este lienzo, obra del reconocido pintor Joaquín Sorolla, no solo tiene un alto valor monetario, sino que también posee un profundo significado sentimental para sus propietarios, quienes han señalado que la pintura ha estado en su familia durante generaciones y no fue adquirida.
El incidente ocurrió en la céntrica calle Rafael González Abreu, número 5, de Sevilla. Un familiar de la familia, al salir del garaje en su coche para dirigirse a la playa, dejó el cuadro apoyado en la acera mientras cargaba el equipaje en el maletero. Al llegar a su destino, se dio cuenta de que había olvidado el cuadro en la calle y regresó inmediatamente, pero ya no lo encontró en el lugar donde lo había dejado. Ante esta situación, la familia presentó una denuncia en la comisaría de la Policía Nacional de la Alameda de Hércules el mismo día del incidente.
Desde la Policía, se ha confirmado que están investigando la desaparición de la obra, que es de un tamaño pequeño y representa a dos barcos en la playa. Sin embargo, hasta el momento no se cuenta con pistas sobre su paradero ni sobre lo sucedido tras el olvido del cuadro. Las autoridades han indicado que, dado que el cuadro fue dejado en la calle sin ninguna forma de violencia o intimidación, se clasificaría como un hurto y no como un robo.
De acuerdo con el Código Penal español, el artículo 234 tipifica como delito de hurto “tomar las cosas muebles ajenas sin la voluntad de su dueño”, y establece penas de prisión de seis a dieciocho meses si el valor de lo sustraído supera los 400 euros. Además, el artículo 235 castiga con pena de prisión de uno a tres años aquellos casos en los que se sustraen objetos de valor artístico, histórico, cultural o científico, como es el caso del lienzo de Sorolla. La policía ha revisado imágenes de las cámaras de videovigilancia de la zona, donde se observa a varias personas acercándose al cuadro y llevándoselo, aunque no se han hecho públicos más detalles al respecto.
Para facilitar la búsqueda, la familia ha colocado carteles en español e inglés solicitando la colaboración ciudadana en la localización del cuadro. En estos carteles se destaca el “gran valor sentimental” que tiene la obra para ellos, y se ofrece una recompensa a quienes tengan información sobre su paradero. Sin embargo, la familia ha decidido no revelar el valor económico exacto del lienzo, reiterando que es una pieza que ha estado en su posesión durante muchos años.