Expertas consultadas advierten que, aunque no llegue a las playas, toda contaminación de crudo en los ecosistemas marinos tiene costes sociales y ambientales significativos.
Vertidos en el Campo Petrolero de Cantarell
El campo petrolero de Cantarell, ubicado en la Sonda de Campeche, ha registrado al menos 14 vertidos de petróleo desde marzo de 2023. Este campo, considerado uno de los más productivos del mundo, ha sido identificado por el Gobierno de México como un origen del derrame que desde hace casi un mes afecta las costas del Golfo de México. Hasta la fecha, las manchas de crudo se han extendido más de 600 kilómetros, abarcando desde Tabasco hasta Veracruz y la frontera norte con Tamaulipas. Denuncias de comunidades costeras han revelado la afectación en ecosistemas marinos, con avistamientos de tortugas, peces y delfines muertos en diversas playas.
Identificación de Vertidos con Tecnología Avanzada
Desde marzo de 2023, la plataforma Cerulean ha sido fundamental en la detección de vertidos en el campo de Cantarell, utilizando imágenes satelitales y aprendizaje automático. A medida que se han confirmado hasta 14 incidentes evidentes, estos vertidos no parecen provenir de la fuga natural de petróleo que históricamente ha caracterizado a dicha zona. A lo largo de 2023, se reportaron siete eventos significativos, cada uno de más de 30 kilómetros cuadrados; en 2024 se documentó un evento y, en 2025, cuatro. En 2026, eventos adicionales han llamado la atención, incluyendo dos grandes derrames en febrero.
La Respuesta del Gobierno y la Comunidad Científica
Durante recientes conferencias de prensa, el grupo interdisciplinario encargado de abordar el derrame ha señalado que el origen ambiental puede estar relacionado con un barco y emisiones naturales de petróleo. Sin embargo, las autoridades continúan investigando las plataformas petrolíferas para identificar posibles fallas que pudieran estar contribuyendo a esta crisis. Según Abigail Uribe Martínez, investigadora en el Instituto de Investigaciones Oceanológicas, es fundamental implementar un monitoreo constante, dado que los derrames, aunque no alcancen la costa, suponen riesgos ecológicos significativos.
Historia de Derrames y Contaminación en el Golfo de México
La historia de los derrames en el Golfo de México es larga y compleja. Desde el notable derrame del pozo Ixtoc-I en 1979 hasta el desastre de la plataforma Deepwater Horizon en 2010, que liberó más de 750 millones de litros de hidrocarburos, los derrames han tenido un impacto devastador en el ecosistema. Según información de la Guardia Costera estadounidense, múltiples incidentes desde 2010 han desencadenado graves contaminación en esta región. Más recientemente, en 2021, tras el paso del huracán Ida, se reportaron 55 derrames en la parte estadounidense del golfo.
La Necesidad de un Monitoreo Efectivo
Las expertas sostienen que existe una necesidad urgente de crear un sistema de monitoreo permanente en el Golfo de México. Se propuso el establecimiento de un “observatorio ambiental” para prevenir futuros accidentes y mejorar la capacidad de respuesta ante derrames. Estudios realizados en 2024 evidencian la viabilidad de un sistema de monitoreo asequible que podría ser clave para abordar los derrames en tiempo real, además de subsanar la deuda histórica del país con sus ecosistemas marinos.