El heroísmo olvidado detrás del Mundial de Qatar 2022: la lucha de Abdullah Ibhais
La emoción se desbordaba en el estadio de Lusail durante la final del Mundial de Qatar 2022. El partido entre Argentina y Francia terminó en un empate 3-3, lo que llevó el desenlace a los penaltis. El portero argentino Dibu Martínez detuvo el disparo crucial de Kolo Muani, permitiendo a la selección albiceleste coronarse campeona y alzando su tercera estrella dorada. Mientras Leo Messi sostenía la Copa del Mundo junto al emir de Qatar y al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, la realidad de otros protagonistas, como Abdullah Ibhais, quedaba relegada al olvido.
La realidad oculta del Mundial: la huelga de trabajadores
En el verano de 2019, previo a que el mundo dirigiera su atención a Qatar, cientos de trabajadores que construían los estadios del Mundial protestaron en Al Shahaniya, a las afueras de Doha. La huelga fue motivada por impagos y condiciones laborales inhumanas. El comité organizador, preocupado por la imagen del evento, instruyó a Ibhais, ex director de comunicación del comité, para que desmintiera las reivindicaciones de los trabajadores. Sin embargo, Ibhais decidió investigar por sí mismo y se dirigió al lugar de la protesta.
Al llegar, se encontró con la cruda realidad: «No solo había problemas de impagos; vi cientos de botellas de plástico vacías esperando ser llenadas de agua potable. No tenían nada», recordó. A través de grabaciones, confirmó que los huelguistas eran efectivamente trabajadores del comité y que habían recibido amenazas por manifestarse.
La dimisión y el escaso apoyo
Ibhais se negó a emitir el comunicado que le habían solicitado, argumentando que primero debían atender la situación de los trabajadores. Su negativa le costó el puesto, y tras una serie de advertencias, decidió dimitir. «Entendí que al dejar de seguir sus órdenes, me convertía en una amenaza», aseguró.
Eventualmente, y tras aceptar prolongar su estancia para juzgar una licitación, Ibhais fue detenido el 15 de noviembre de 2021. Durante su encarcelamiento, enfrentó condiciones extremas, incluyendo una amenaza clara de un oficial: «Si no das tu brazo a torcer, te enfrentarás a cadena perpetua o ejecución».
La condena y la lucha por justicia
Tras ceder a la presión, Ibhais firmó una confesión que lo implicaba en sobornos y fraude. Fue liberado temporalmente gracias a un juez sudanés, pero a pesar de no haberse celebrado juicio alguno, recibió una condena de cinco años por correo electrónico. «La FIFA se desentendió de mi caso», declaró, y al intentar buscar apoyo, se encontró con el silencio del organismo.
Durante su tiempo en prisión, Ibhais comenzó una huelga de hambre, enfrentando aún más hostigamiento. Finalmente fue liberado en marzo de 2025, tres años y cuatro meses después de su arresto inicial, justo cuando el Mundial culminaba.
La lucha continúa
Ahora, de regreso en Jordania, Ibhais ha hecho de su lucha por justicia su principal objetivo. Ha instado a la FIFA a rendir cuentas y ha enviado una carta formal solicitando respuestas a sus abogados en EE. UU. «Trabajo día y noche para que la FIFA responda por lo sucedido. Se lo debo a mi familia y a los trabajadores de Qatar», enfatiza.
Ibhais denuncia que la corrupción y las violaciones de derechos humanos en Qatar podrían repetirse en futuros eventos deportivos, incluyendo la próxima Copa Mundial de 2034 en Arabia Saudí. «Hasta que no haya hecho todo lo que esté en mi mano, no voy a parar», concluyó, comprometido con su causa.