Erdogan expone su preocupación a Trump sobre la inestabilidad en Venezuela
El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha expresado su preocupación por la situación en Venezuela, tras la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos. Este pronunciamiento se produjo después de un fin de semana marcado por el silencio de Erdogan, quien fue criticado por la oposición. En una comparecencia pública tras una reunión de su gabinete, Erdogan hizo hincapié en la importancia de la legitimidad política y del derecho internacional, evitando cualquier comentario que pudiera incomodar al presidente estadounidense, Donald Trump.
Durante una conversación telefónica con Trump, Erdogan transmitió las inquietudes de Turquía sobre la posible inestabilidad en Venezuela como consecuencia de las acciones estadounidenses. “Violar los derechos soberanos de los países y quebrantar el derecho internacional son medidas arriesgadas que pueden conducir a graves complicaciones a nivel mundial”, advirtió Erdogan. El líder turco enfatizó que un mundo regido por la “ley de la fuerza” propicia inestabilidad y conflictos.
La oposición socialdemócrata en Turquía no ha tardado en reaccionar. Özgür Özel, líder de este partido, criticó a Erdogan en la red social X, acusándolo de mantener silencio ante lo ocurrido con Maduro, a pesar de haberlo respaldado en el pasado. “Tu silencio equivale a defender el golpe de Estado de Trump”, declaró Özel, quien cuestionó la coherencia de Erdogan en cuanto a la defensa de la democracia y del orden internacional.
Turquía ha mantenido una relación cercana con Venezuela en los últimos años, convirtiéndose en uno de sus principales socios comerciales. A pesar de las sanciones impuestas a Caracas, Turquía se ha beneficiado del comercio con el país sudamericano, recibiendo oro, hidrocarburos y chatarra, y a su vez, enviando alimentos no perecederos y petróleo refinado. Se había propuesto a Turquía como un posible destino de exilio para Maduro, aunque este rechazó la oferta, según declaraciones del senador republicano Lindsey Graham.