El diseño de sonido en un videojuego es crucial, y esto se pone de manifiesto en Crisol: Theater of Idols, donde los enemigos suelen ser percibidos antes de ser vistos. En la atmósfera gótica de este juego, los astillados, los enemigos básicos, crujen y rechinan en la penumbra. Estas tallas de madera policromada, de apariencia religiosa, emergen de las sombras para atacar al jugador. La atención al sonido es vital cuando está en juego la supervivencia frente a Dolores, un gigantesco monstruo de huesos y armadura que recuerda a reliquias religiosas y elementos del universo de Warhammer 40.000. Todo esto se desarrolla en Tormentosa, la isla que sirve como escenario de la historia.
David Tornero, director creativo de Crisol, recuerda una experiencia significativa en Granada durante la Semana Santa. La iconografía católica, con relicarios dorados y esculturas imponentes, le inspiró y aterrorizó: “Si cobraran vida, yo me muero aquí”, reflexionó. Este sentimiento nace de un realismo inquietante que impregna el juego, combinando figuras religiosas con un tono oscuro.
Desarrollado por el joven estudio madrileño Vermila Studios, Crisol: Theater of Idols será lanzado el 10 de febrero en Steam y consolas. Este primer título del estudio cuenta con el respaldo de Blumhouse, conocido por su éxito en el cine de terror. Blumhouse Games, creado en febrero de 2023, busca invertir en proyectos de terror indie y respalda Crisol como uno de sus destacados.
Mecánicas de juego innovadoras
El concepto de terror se extiende a las mecánicas del juego. Gabriel, el protagonista, utiliza su propia sangre como munición. Según David Carrasco, CEO de Vermila, los enemigos son inorgánicos, forzando al jugador a actuar con cautela. A diferencia de otros juegos donde se avanza sin pensar, aquí evitar enfrentamientos es clave para la estrategia, destacando la necesidad de conservar recursos escasos.
Las acciones, incluso recargar armas, están diseñadas para generar incomodidad y reflejar una atmósfera de dolor. Por ejemplo, el rifle requiere que Gabriel ensarte su mano para recargarlo, una elección que enfatiza el sacrificio y el martirio presente en la narrativa.
Referencias y creatividad del equipo
La ambientación de Crisol: Theater of Idols evoca influencias de otros videojuegos, principalmente de Bioshock, que ha dejado su marca en el estilo visual y humorístico del juego. Tornero reconfirma esta influencia, manifestando que el objetivo era tomar esas referencias para crear algo único. Con solo 25 desarrolladores, Vermila Studios se posiciona como un auténtico proyecto indie en el panorama actual.
Gracias al apoyo de Blumhouse, el equipo ha creado todos los assets del juego desde cero. Este enfoque les permite expresar la identidad de Crisol a través de sus entornos, que incorporan elementos del folclore y la cultura españolas, sin caer en estereotipos. La arquitectura, aunque inspirada en tradiciones reales, es completamente original.
La banda sonora del juego incluye una versión folk épica inspirada en un poema del siglo XVI, reflejando la esencia de su narrativa. La frase que encapsula la aventura destaca la lucha entre la vida y la muerte, un tema central en el juego.
David Tornero concluye que Crisol no es solo un juego de terror, sino una experiencia que mezcla diversos elementos emocionales, prometiendo una montaña rusa de sensaciones a sus jugadores.