Desafíos de Xabi Alonso en el Real Madrid
Xabi Alonso utilizó 15 jugadores en el reciente partido contra el Celta, destacando que todos, excepto Álvaro Carreras y Gonzalo García (quien salió en el minuto 75), formaron parte del equipo la temporada pasada bajo la dirección de Carlo Ancelotti. El Real Madrid se encuentra inmerso en una fase crítica desde hace año y medio, con problemas recurrentes como un juego poco fluido, un mediocampo que no logra imponerse, y dificultades al enfrentarse a equipos que adoptan una defensa cerrada. Además, la falta de intensidad se ha visto agudizada por una serie de lesiones en la defensa, incluyendo la baja de cuatro meses de Éder Militão.
La situación actual del club
La reciente derrota ante el Celta ha llevado al equipo y a Alonso a una encrucijada, especialmente de cara a la inminente visita del Manchester City de Pep Guardiola. En este partido clave, el Madrid no podrá contar con Militão, Eduardo Camavinga, Trent Alexander-Arnold, Dani Carvajal, Ferland Mendy y David Alaba. La situación preocupante llevó a Florentino Pérez y su equipo a mantener reuniones prolongadas en el estadio Santiago Bernabéu para analizar el futuro inmediato. Aunque la posición de Xabi Alonso se ha debilitado, aún conserva ciertos apoyos dentro de la directiva.
Coaching y relaciones en el vestuario
El desempeño del Madrid en sus últimos encuentros, incluyendo un empate poco convincente en Elche y descensos de rendimiento en Liverpool y Vallecas, llevaron a la directiva a intervenir. Desde Valdebebas, se enviaron mensajes claros a los jugadores sobre la necesidad de demostrar su compromiso para la temporada. Mientras tanto, se instó a Alonso a mejorar las relaciones con la plantilla, donde la disconformidad de ciertos referentes como Vinicius y Federico Valverde se ha hecho palpable. Además, se percibía cierta reticencia hacia Alonso por parte de otros jugadores, como Jude Bellingham.
Alteraciones en la estrategia de juego
Durante el viaje a Atenas, Alonso describió una atmósfera positiva en el vestuario. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos por conectarse con las estrellas del equipo y ajustarse a su estilo de juego, las limitaciones persisten. En sus seis meses al frente, Alonso ha tenido que hacer concesiones significativas. Optó por asumir el mando del equipo antes de lo previsto, no pudo reforzar el mediocampo como deseaba, y se dio cuenta de que su autoridad se ha visto limitada tras ciertos incidentes en el vestuario.
Estadísticas preocupantes y rendimientos individuales
La temporada ha sido marcada por contrastes, donde una notable ventaja sobre el Barcelona se ha convertido en un déficit. Hasta el momento de la crisis, el Madrid había ganado 12 de sus primeros 13 partidos; desde entonces, solo ha triunfado en tres de los últimos ocho. Jugadores como Thibaut Courtois y Valverde han señalado la falta de energía en el equipo, cuestión que Alonso también reconoció tras el partido contra el Celta. Durante los encuentros de Champions, el equipo ha exhibido un rendimiento inferior en comparación con sus rivales, evidenciado por un menor kilometraje cubierto.
Dependencia ofensiva y análisis de jugadores clave
El equipo también enfrenta dificultades a nivel ofensivo, con una dependencia crítica de la capacidad goleadora de Kylian Mbappé, quien ha fallado en marcar en seis de los 21 partidos de esta temporada. ElReal Madrid solo ha logrado victorias en dos de esos encuentros. Por su parte, Vinicius enfrenta una sequía goleadora de 11 partidos, con solo una asistencia en Liga en las últimas nueve presentaciones. Xabi Alonso ha optado por Rodrygo como su principal solución ofensiva, aunque este no ha anotado desde marzo; mientras que su fichaje destacado del verano, Mastantuono, no ha tenido minutos de juego en los últimos tres encuentros.
Reflexiones finales de Xabi Alonso
En una rueda de prensa reciente, Alonso se mostró optimista a pesar de la crítica situación del equipo, al reiterar que las derrotas ante el Celta y el próximo encuentro contra el Manchester City representaban «solo tres puntos». No obstante, la percepción general parece indicar lo contrario y, de seguir este rumbo, el reto será afrontar los problemas con inmediatez.