Debate sobre el Aumento del IEPS en México: La Cooperativa Pascual en el Centro de la Controversia
El incremento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en México ha generado un intenso debate que involucra a la Cooperativa Pascual. Mientras que el Gobierno de Claudia Sheinbaum argumenta que este aumento busca reducir el consumo de azúcar y mejorar la salud pública, la cooperativa advierte sobre los riesgos que enfrenta, incluyendo su viabilidad económica y el empleo de sus trabajadores.
El IEPS se presenta como un impuesto “saludable” para enfrentar problemas de sanidad pública, como la diabetes y la obesidad. Sin embargo, especialistas cuestionan su efectividad y señalan la necesidad de estrategias más integrales que aborden la salud de manera más completa.
Análisis de Expertos sobre el IEPS
La doctora Elba Jiménez Solares, coautora del libro Impuesto a las bebidas azucaradas: ¿la regulación actual del IEPS es eficiente, coherente y cumple su fin extrafiscal?, destaca que la salud pública no se resuelve únicamente mediante impuestos, sino que requiere un enfoque más amplio que incluya educación alimentaria y alternativas saludables.
La Cooperativa Pascual y su Solicitud de Tratamiento Fiscal Diferenciado
La Cooperativa Pascual, un referente en la industria refresquera mexicana, exige un trato fiscal diferenciado al aumentar el IEPS. Fundada en los años 30, la cooperativa se formó a raíz de una huelga en 1982 y se dedica a la producción de jugos y refrescos con ingredientes naturales, lo que representa una desventaja competitiva frente a grandes empresas que usan endulzantes más baratos.
Pascual propone mantener el IEPS actual de 1,64 pesos por litro para productos elaborados con insumos naturales y que contribuyen a la generación de empleo formal. Argumentan que un incremento de más de tres pesos por litro impactaría gravemente su competitividad, ya que solo poseen el 2% del mercado en contraste con el 98% dominado por gigantes como Coca-Cola y Pepsi.
Posición del Gobierno de Claudia Sheinbaum
La presidenta Claudia Sheinbaum ha manifestado su apoyo hacia la Cooperativa Pascual, indicando que mantendrán conversaciones sobre el aumento del impuesto. Se han establecido mesas de diálogo entre la Secretaría de Hacienda, la Secretaría de Salud y la cooperativa para explorar alternativas. Sin embargo, Jiménez Solares considera poco probable que el Gobierno modifique la ley del impuesto, ya que está contemplada en el Presupuesto de Egresos de la Federación.
Razones para Replantear el IEPS
El IEPS grava productos como alcohol, tabaco y bebidas azucaradas, buscando desincentivar su consumo. Introducido en 2014, este impuesto ha sido objeto de un anunciado aumento que llevará el gravamen a 3,08 pesos por litro a partir de 2026, incluyendo por primera vez a las bebidas light y cero azúcar.
La medida busca hacer frente a un alarmante consumo promedio de 166 litros de refresco por persona al año, donde uno de cada tres nuevos casos de diabetes mellitus se atribuye al consumo de bebidas azucaradas. No obstante, según Jiménez Solares, el impuesto solo ha logrado reducir el consumo en su primer año, mientras que ha ido en aumento desde 2015.
Incertidumbre sobre el Destino de los Recursos
Una de las preocupaciones principales sobre el aumento del IEPS es la falta de claridad sobre el uso de los recursos recaudados. Jiménez Solares enfatiza que no existe un apartado específico en el presupuesto para programas de prevención de diabetes y obesidad, lo que lleva a cuestionar la efectividad real de este impuesto como solución a los problemas de salud pública.
“La atención a la salud no se combate solo con impuestos”, concluye Jiménez Solares, abogando por una política integral que incluya educación alimentaria y acceso a alimentos saludables y asequibles.