El emblemático anuncio de búsqueda de voluntarios del explorador polar Ernest Shackleton, que supuestamente buscaba hombres para un viaje peligroso a la Antártida en 1914, podría ser en realidad un mito. Sin embargo, en la actualidad, los cardiólogos Borja Ibáñez y Valentín Fuster, del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), han lanzado un llamamiento menos épico pero de sumo interés: se buscan 8.000 personas voluntarias para investigar una posible cura para la aterosclerosis. Esta enfermedad, caracterizada por la acumulación de grasa y colesterol en las arterias, puede resultar en infartos cerebrales y cardíacos mortales. Si el experimento tiene éxito, podría salvar millones de vidas.
Requisitos para participar en el estudio
Las condiciones básicas para ser parte del ensayo son ser mayor de 18 años y no tener enfermedad cardiovascular diagnosticada. Un candidato, de 46 años y con sobrepeso, se presentó como voluntario y fue sometido a un extenso chequeo médico gratuito. Durante dos horas, el equipo del CNIC realizó pruebas que normalmente tendrían un costo elevado, incluyendo ecografías de arterias y un escáner cardíaco. Según la ecografista Virginia Mass, “lo importante es la carótida interna, que va directa al cerebro”.
La aterosclerosis: un problema silencioso
La aterosclerosis es un problema común y a menudo invisible. Un estudio del CNIC reveló que seis de cada diez personas aparentemente sanas, de entre 40 y 55 años, presentan ya señales de esta enfermedad. El colesterol está detrás del 70% de las enfermedades cardiovasculares, que son la principal causa de muerte en el mundo, cobrándose alrededor de 20 millones de vidas anualmente.
Pruebas innovadoras y resultados
Uno de los métodos más avanzados empleados en el estudio es la angiotomografía computarizada, que utiliza rayos X para obtener imágenes del interior de las arterias. El participante recibió una dosis de nitroglicerina para dilatar los vasos coronarios antes de ser escaneado. Los resultados, que se entregan dos semanas después, revelaron la existencia de pequeñas placas de grasa en las arterias, lo que, aunque no era alarmante, requería atención.
Tratamientos y cuidados propuestos
El cardiólogo Borja Ibáñez, tras analizar los resultados, sugirió un tratamiento preventivo que incluye ejercicio, una dieta saludable y la prescripción de rosuvastatina, un medicamento que combate el colesterol malo. El equipo del CNIC se propone intervenir de manera proactiva en pacientes con señales tempranas de aterosclerosis para prevenir su avance.
Un enfoque innovador y ambicioso
El nuevo ensayo, denominado REACT, busca detectar la aterosclerosis en etapas tempranas y hacer que la tasa de éxito en la cura sea notable. Con el apoyo de la Fundación Novo Nordisk, que invierte 23 millones de euros en la primera fase del estudio, se espera incluir a más de 8.000 voluntarios en España y 8.000 en Dinamarca. Hasta ahora, aproximadamente 5.300 personas se han registrado en España.
Etapas del estudio y sus implicaciones
En la segunda fase, prevista entre 2027 y 2032, los participantes serán divididos en dos grupos: uno seguirá el tratamiento estándar de su médico y el otro, el protocolo agresivo del CNIC. Esta fase requerirá una inversión adicional de unos 40 millones de euros, nuevamente financiados por la Fundación Novo Nordisk.
La importancia de la prevención
El cardiólogo Ibáñez enfatiza la urgente necesidad de estrategias preventivas, especialmente considerando que las enfermedades cardiovasculares han aumentado drásticamente a nivel global. Según él, un enfoque preventivo desde la juventud, incluyendo chequeos regulares y análisis de riesgo, podría ser clave para reducir la incidencia de esta enfermedad.
La relevancia de este estudio se extiende más allá de la investigación médica, ya que podría cambiar el enfoque hacia la prevención y el tratamiento de una de las principales causas de muerte en el mundo.