Turismo y Conservación: Una Sinergia Necesaria
El turismo y la conservación suelen percibirse como esferas distintas, e incluso opuestas. Sin embargo, experiencias en el campo demuestran que, cuando se aborda con conciencia, el turismo se transforma en una poderosa herramienta de protección de la naturaleza. Al caminar junto a otros, observar la flora nativa o explicar el comportamiento de las aves, se crea un espacio propicio para sensibilizar sobre el valor de los ecosistemas.
Impacto del Calentamiento Global
La conexión emocional con la naturaleza se fortalece al observar de primera mano los efectos del calentamiento global sobre los glaciares y cómo la sequía impacta en los ecosistemas. Esta conexión convierte la exploración en una vía esencial hacia la conciencia ambiental, lo que otorga a las empresas turísticas la responsabilidad de educar a los viajeros sobre la relevancia de preservar el medioambiente y los paisajes que visitan.
Reservas de Conservación en Chile
Las reservas de conservación, tanto públicas como privadas, representan un gran potencial para la conservación en Chile. Estas áreas, destinadas a la protección de ecosistemas, especies y recursos naturales, pueden ser impulsadas por el creciente interés del turismo de conservación, una tendencia demandada cada vez más por los viajeros.
Un Enfoque Integral hacia la Conservación
La conservación no solo se limita a proteger un área geográfica. También implica cuidar el entorno circundante, los corredores biológicos, las fuentes de agua y las comunidades humanas que habitan en esos espacios. La colaboración con estas comunidades es vital, ya que no solo se trata de preservar la naturaleza, sino también de proteger la cultura, la memoria histórica y las prácticas de aquellos que han habitado esos territorios por generaciones.
Ejemplo de Gestión en Puritama
Un ejemplo destacado de este enfoque es Puritama, en San Pedro de Atacama, donde la compañía de turismo de lujo Explora administra más de 7,000 hectáreas. Con un 95% del territorio protegido y solo un 5% dedicado al turismo, este modelo demuestra que la conservación y el turismo pueden coexistir de manera armónica. De manera similar, la Reserva de Torres del Paine gestiona 6,000 hectáreas, con un 97% de protección y un 3% destinado al turismo.
Financiamiento a Través del Turismo
Este modelo no solo contribuye a la conservación, sino que también aborda el financiamiento, uno de los grandes desafíos actuales. Las visitas a reservas como Torres del Paine no solo permiten un mayor conocimiento del lugar, sino que también atraen inversiones para la conservación de estos vastos territorios. Así se genera un círculo virtuoso: una exploración bien gestionada crea recursos, conciencia y protección a largo plazo.
El Futuro del Turismo en Chile
El futuro del turismo en Chile y en la región debería centrarse en ofrecer experiencias profundas, respetuosas y educativas que no exploten la naturaleza, sino que la sostengan. El país cuenta con paisajes únicos que, sin un enfoque de conservación, se vuelven finitos. Por tanto, es crucial actuar no solo por un sentido ético, sino también para preservar una fuente de crecimiento esencial para el país: el turismo.
Exploración como Compromiso
Explorar es mucho más que recorrer un territorio; es una invitación a entenderlo, cuidarlo y ser parte de su historia. La relación entre conservación y exploración es, en esencia, de beneficio mutuo.