Las Lanzas. Este emblemático restaurante en Ñuñoa ha sido un punto de encuentro familiar para muchos. Desde fines de semana con papas fritas y Fanta hasta almuerzos diarios durante años, Las Lanzas ha marcado la vida de quienes han crecido cercanos a la Plaza Ñuñoa. Con una oferta destacada, como su merluza frita con chilena, y un ambiente acogedor, este lugar se convierte en parte del paisaje habitual de la vida familiar. Además, en uno de sus salones se puede encontrar una foto de Humberto Trucco con Eduardo Mujica, capturando la historia de este querido lugar. (Humberto Trucco 25).
Parque Forestal. Este parque, ubicado en el corazón de Santiago, ha sido un núcleo de recuerdos familiares. En sus cercanías, la tía de la protagonista, una pintora de gran talento, vivía en un ambiente bohemio que llenaba de arte y vida los paseos familiares. Con el tiempo, las visitas al Parque Forestal se transformaron en una experiencia más solitaria, pero igualmente significativa, que incluía visitas al Museo de Bellas Artes. Hoy, es un refugio de paz y belleza.
Parque Padre Hurtado. Antiguamente conocido como Parque Intercomunal, este espacio verde en La Reina fue escenario de travesuras escolares como hacer cimarras. Desde cumpleaños celebrados en su interior hasta momentos de nostalgia, el parque siempre ha sido un lugar querido. Su fácil acceso y ambiente acogedor lo convierten en el patio de muchos santiaguinos. (Avda. Francisco Bilbao 8105).
Persa Biobío. Con una pasión por las antigüedades, el Persa Biobío se ha convertido en un lugar de referencia para quienes buscan muebles únicos. La protagonista, que hace más de 15 años compraba piezas para su taller de restauración, ha visto cómo el lugar ha ido cambiando, aunque sigue siendo un espacio ideal para encontrar tesoros escondidos. A menudo visita el persa en busca de platitos antiguos, lo que sería un paraíso para los amantes de la decoración.
Santuario de la Naturaleza El Arrayán. Este santuario fue parte del ecosistema donde la protagonista creció, convirtiéndose en un destino habitual para paseos familiares. Más tarde, con sus propias hijas, continuó la tradición de disfrutar de picnics y actividades al aire libre, mientras los niños se refrescaban en el río. (Camino el Cajón 21000).
La Finestra. Situada en la Plaza Ñuñoa, La Finestra se ha convertido en una referencia gastronómica al ofrecer una experiencia culinaria destacada en un ambiente acogedor. Este restaurante, que antes se conocía como La Isla, ha sabido mantener su esencia con platos sencillos pero exquisitamente preparados, especialmente sus pizzas. La atmósfera del lugar, con su jardín y encanto histórico, ofrece un escape del bullicio de la ciudad. (Irarrázaval 3465).
Copper Café. Ubicado en la Casa Central de la Universidad Católica, Copper Café es un lugar que combina el amor por el café con un entorno arquitectónico atractivo. Las baldosas antiguas y el estilo nostálgico del edificio lo convierten en uno de los cafés más encantadores de Santiago. Su estética cuidada atrae a amantes del café, aunque su ubicación podría limitar la afluencia de visitantes. (Av. Lib. Bernardo O’Higgins 390).
Cerro San Cristóbal. Este cerro, que se eleva en medio de Santiago, es testigo de muchos recuerdos de infancia. Para la protagonista, subir al cerro y hacer picnics era una tradición familiar. Su actualización actual y el cuidado del entorno hacen de este espacio un lujo accesible para todos, conservando la esencia de su atractivo original.
Cine El Biógrafo. Un símbolo de la nostalgia del cine antiguo, El Biógrafo es un lugar que destaca entre los cines contemporáneos de Santiago. Su ambiente íntimo y selección limitada de películas ofrecen una experiencia única y personalizada que contrasta con la oferta de los cines en malls. Este cine es un lugar donde cada función se convierte en un evento especial. (José Victorino Lastarria 181).
Palacio Hindustán. Este reciente descubrimiento en Avenida España se ha convertido en un centro para la comunidad india, así como en un espacio para eventos. Con su decoración exuberante y detalles dorados, Palacio Hindustán ofrece una experiencia visual que transporta a los visitantes a un mundo diferente, enriqueciendo el paisaje cultural de Santiago. (Av. España 701).