Frustraciones y el triunfo del conservadurismo en Chile
Nadie desea retroceder en el tiempo; esta es una premisa que ilumina la reciente victoria del conservadurismo en Chile. Este resultado no puede explicarse únicamente como una derrota ideológica, sino que es consecuencia de frustraciones concretas y expectativas incumplidas. El nuevo Gobierno, que se presenta como una solución de emergencia, promete actuar con mano dura contra la migración, la delincuencia y lo que se percibe como una economía disfuncional.
Kast: una respuesta a la decepción acumulada
José Antonio Kast, quien logró acceder a La Moneda en su tercer intento, representa más una respuesta a las frustraciones que una novedad en el panorama político. Su éxito refleja una tendencia en América Latina: la inclinación del electorado hacia aquellos que no han estado en el poder. Desde 2019, con algunas excepciones como Paraguay, El Salvador y México, varios países de la región han visto un relevo político constante, y Chile se alinea con esta dinámica, en la que cada gobierno cede el poder al contrario desde 2006.
Lecciones para la izquierda mexicana
Esta situación ofrece importantes lecciones para la izquierda en México, especialmente para Claudia Sheinbaum, quien lidera un proyecto progresista enfocado en la redistribución, una mayor intervención del Estado y la regulación del proceso productivo en beneficio de los trabajadores. Es fundamental que su administración mantenga una percepción positiva y esté alerta ante la posibilidad de infiltrar a la oposición, aun en tiempos de aparente estabilidad.
Urgencias y vulnerabilidades del actual Gobierno mexicano
Aunque el Gobierno de Sheinbaum no enfrenta actualmente una crisis migratoria y ha comenzado a abordar la delincuencia de forma efectiva, persisten áreas donde la oposición podría incursionar. Es crucial identificar las grietas de la Cuarta Transformación (4T) y atender las urgencias de su base electoral. Los logros de Morena, aunque importantes, no garantizan una preferencia indefinida en el electorado. La memoria política es efímera y los derechos conquistados rápidamente se normalizan.
Expectativas del electorado y la cuestión de la seguridad
En las urnas, los votantes decidirán en función de factores inmediatos: su situación económica, expectativas de mejora y emociones recientes. La seguridad es una prioridad para la administración de Sheinbaum, pero su vulnerabilidad puede aumentar si su gestión no se traduce en una mejora palpable en la vida diaria de los ciudadanos. La percepción pública puede eclipsar los datos objetivos, haciendo vital abordar esta cuestión de manera efectiva.
Desafíos económicos y la lucha contra la corrupción
En términos económicos, Sheinbaum ha conseguido un equilibrio ante las adversidades, pero se perciben inquietudes sobre la estabilidad que podrían afectar su imagen. A pesar del éxito en atraer inversión extranjera y mantener cifras positivas, la gestión económica sigue siendo un campo de pelea. Por otro lado, la corrupción representa un desafío crítico. La presidenta deberá enfrentarse a ella tanto dentro como fuera de su partido, consciente de que cualquier implicación en actividades delictivas podría significar un castigo electoral para su administración.
Mirada hacia el futuro electoral de México
La próxima elección, que se llevará a cabo en 2027, simplificará el cálculo electoral. Probar con un candidato desconocido podría ser menos costoso que repetir con alguien que ya ha decepcionado. El ascenso de las fuerzas de derecha en este contexto no es una posibilidad remota. El péndulo que actualmente se inclina en favor del proyecto transformador no se mantendrá por gratitud permanente; se moverá hacia la oposición si Morena ignora las necesidades y emociones de su base electoral.
La realidad política en México y Chile demuestra que las decisiones del electorado rara vez se basan solo en ideologías.