Incendios Devastadores en Chile: Llamado a la Solidaridad
El joven Matías Arriagada ha utilizado sus redes sociales para solicitar ayuda urgente para los afectados por los incendios en el centro-sur de Chile. Mientras viaja hacia la región de Biobío, su conmovedora publicación refleja su dolor personal: “Mi papá falleció en el incendio, falleció acostadito, con mi perrita. ¡Se quemó todo!”.
Impacto Trágico en Biobío y Ñuble
No presenció la muerte de su padre, ya que se encontraba trabajando en Rancagua, en la región de O’Higgins. Su destino es Puerto de Lirquén, a 293 kilómetros de Santiago, para conocer el estado de su madre y familiares. El fuego ha arrasado localidades enteras en las regiones de Ñuble y Biobío desde el último fin de semana. Entre las víctimas está el joven futbolista de 20 años, Álvaro Aroca, quien murió junto a su madre, Paola Bustamante.
Datos Alarmantes sobre las Víctimas y Daños
El último balance confirma al menos 19 muertes, 630 personas albergadas y 1,500 damnificados en tan solo dos días. Se estima que cientos de viviendas han quedado destruidas, con cifras que podrían alcanzar el millar.
Una Catástrofe Sin Precedentes
Sergio Giacaman, gobernador de la región de Biobío, afirmó que la magnitud de esta catástrofe es incluso mayor que la del terremoto de 2010. El fuego no tiene compasión y arrasa con todo a su paso, dejando imágenes dantescas de destrucción en su estela. Las calles están llenas de vehículos carbonizados, y se reportan mascotas muertas o heridas. Los testimonios de los vecinos reflejan un caos absoluto: “Perdimos todo (…) ya yo lo perdí todo”, expresó un bombero que ha combatido las llamas en la zona desde el sábado.
La Extensión de los Incendios
El desastre abarca al menos 25,000 hectáreas, con 25 incendios activos, de los cuales 11 son considerados de gran magnitud. El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) ha indicado que algunas zonas todavía son inaccesibles para los bomberos, y se espera que el número de personas afectadas aumente a medida que se realicen los catastros necesarios.
Desesperación y Falta de Apoyo
Denisse Torres, una residente de Palomares en Concepción, trabaja sin protección, tratando de rescatar pertenencias entre los escombros de seis viviendas perjudicadas por el fuego. La desesperación es palpable; según ella, “no ha venido nadie” para brindar ayuda. Solo recibió la visita de una asistente social un día después de la tragedia.
Cambio Radical en la Comunidad
En Lirquén, cerca del 80% de la zona urbana ha sido devastada. Los testimonios de los residentes reflejan un sentimiento de pérdida total: las calles parecen un campo de guerra, y muchos se vieron obligados a huir entre las llamas. Habitan historias de salvación, pero también de una desolación que golpea a toda la comunidad: “Perdimos todo, no sé cómo ando caminando (…) Me quedé con lo puesto”, mencionó un afectado.
El fuego ha avanzado impresionante, llegando incluso hasta la costa. Para algunos, las viviendas que se mantuvieron en pie se consideran un verdadero milagro, destacando la devastación que ha generado esta emergencia.