En el municipio de Tultepec, Estado de México, un grupo de mujeres de entre 22 y 70 años se reúne en el tercer piso de un centro público, donde aprenden a realizar manicuras. Mientras remojan sus dedos en acetona para quitar el esmalte viejo, intercambian historias de vida y sueños de emprendimiento. Algunas de ellas han encontrado en este lugar un refugio tras haber salido de hogares marcados por la violencia. “Encontrar este lugar, que además es gratuito, me emociona. Me sacó de mi depresión”, comenta María Guadalupe, de 62 años.
Este espacio es parte del Centro LIBRE, uno de los 678 centros comunitarios que existen en el país, los cuales buscan promover la Libertad, Igualdad, Bienestar, Redes y Emancipación. Los Centros LIBRE fueron establecidos hace casi un año con la creación de la Secretaría de las Mujeres, liderada por Citlalli Hernández. La meta del programa es establecer 1,000 de estos centros para finales de 2026. Además del curso de uñas, ofrecen una variedad de talleres, como pintura en tela y técnicas de belleza, con el objetivo de ayudar a las mujeres a generar ingresos.
La joven instructora Yoselyn Pérez Granillo se asegura de que sus alumnas aprendan las técnicas más modernas en estilismo. “Es importante escuchar sin juzgar. Ellas son muy unidas y empáticas”, afirma. La clase de uñas dura nueve días, con sesiones de tres horas, después de las cuales las participantes pueden continuar su formación profesional.
Entre las participantes destaca la profesora Elsa Espinosa Castillo, conocida por su energía y optimismo. A sus 70 años, ha impartido clases de pintura textil, bordado y reciclaje durante 15 años. Su influencia ha llevado a varias alumnas a crear pequeños negocios de recuerdos artísticos para eventos.
En el Centro LIBRE de Tultepec, las mujeres también tienen acceso a servicios de asesoría legal, apoyo psicológico y atención social para abordar situaciones de violencia. El programa se enfoca en la “tríada de atención” que incluye asesoría jurídica, atención psicológica y trabajo social.
Las psicólogas Jocelyn Madrid y Victoria Monroy destacan la importancia de la cercanía y la empatía en su labor. “Muchas llegan con problemas de autoestima y dificultades emocionales debido a la violencia que han sufrido”, indica Monroy. Los casos más recurrentes incluyen temas de pensiones alimenticias y violencia intrafamiliar.
María de Jesús Sánchez, promotora del centro, explica que especialistas ofrecen sus servicios sin costo. Además, el centro canaliza las denuncias y necesidades de las mujeres a otras instancias gubernamentales para una atención más especializada.
Desde hace un año, la Secretaría de las Mujeres ha puesto en funcionamiento la línea telefónica 079, opción 1, que ha recibido miles de llamadas de mujeres que buscan apoyo. Desde su activación, el servicio ha atendido 906,962 solicitudes.
Blanca Díaz, coordinadora del centro, resalta que el equipo está conformado por cinco profesionales: abogada, psicóloga, trabajadora social y promotoras. “Necesitamos más difusión para llegar a más mujeres en el municipio. Actualmente, atendemos principalmente en cinco áreas: CTM, Real de Tultepec, Teyahualco, Arcos y algunos fraccionamientos”, añade.
Para muchas de las mujeres que asisten a los talleres, el Centro LIBRE no solo es un lugar de formación, sino también de apoyo emocional. “Aquí me recibieron con amor. Yo sabía que existía la palabra amor, pero nunca lo había sentido. Son muy profesionales y saben cómo tratarnos”, comenta Silvia, de 70 años, quien expresa gratitud por el cambio que ha experimentado en su vida desde que llegó al centro.
Las autoridades han reportado que entre mayo y agosto de 2025, se atendieron a 99,032 mujeres a nivel nacional, con un 98% de estos servicios proporcionados directamente en los Centros LIBRE. De estos, el 40% de los servicios fueron destinados a casos de violencia de género, lo que resalta la importancia y efectividad de estos espacios comunitarios.