Éxito del Concierto de Carmina Burana en el Estadio Nacional de Santiago
El Estadio Nacional de Santiago fue el epicentro cultural el pasado sábado, al albergar un impresionante concierto gratuito de Carmina Burana de Carl Orff, atrayendo a unas 35.000 personas que disfrutaron de esta emblemática obra clásica. La popularidad del evento fue evidente, ya que las entradas se agotaron en menos de dos horas tras su lanzamiento el 8 de enero.
Organización y Contexto
La actividad, organizada por la Universidad de Chile en colaboración con la productora Bizarro, tuvo lugar en un caluroso día de verano, donde las temperaturas alcanzaron los 34 grados. La rectora de la Universidad, Rosa Devés, destacó la importancia de la cultura, afirmando que «no puede ser un privilegio» y que «es parte de la democracia», haciendo de este evento una invitación simbólica y accesible para todos.
Un Concierto de Gran Magnitud
Bajo la dirección del maestro Carlos Vieu, la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile se unió al Coro Sinfónico de la Universidad de Chile, dirigido por Juan Pablo Villarroel. Las voces solistas, incluyendo a la soprano Tabita Martínez, el contratenor Moisés Mendoza y el barítono Pablo Oyanedel, enriquecieron la interpretación de esta obra icónica.
Un Escenario Cargado de Historia
El Estadio Nacional no solo es conocido por su relevancia deportiva —sede de la final del Mundial de 1962 y la Copa América 2015—, sino también por su oscuro pasado como lugar de detención durante el régimen de Augusto Pinochet. Este contexto histórico añade un profundo simbolismo al concierto, convirtiéndolo en un homenaje a la resiliencia cultural del país.
Significado de Carmina Burana
Carmina Burana es considerada una de las obras sinfónico-corales más relevantes del siglo XX. Su estructura se basa en antiguos poemas medievales recopilados en Baviera, los cuales abordan temas como el amor, la vida social y la crítica a la autoridad. Compuesta por Orff entre 1935 y 1936, la obra fue presentada por primera vez en Frankfurt en 1937, y ha ganado popularidad mundial desde entonces.
Reacciones del Público
Los asistentes quedaron impactados por la magnitud de la obra. Gina Zamorano, con 85 años, expresó que fue una experiencia conmovedora, mientras que Joaquín Chaparro, un estudiante de gastronomía de 22 años, comentó sobre lo extraordinario del evento y su primera experiencia con la música clásica en un espectáculo de esta envergadura.
Un Concierto Memorable
Este concierto no fue el primero que llenó el Estadio Nacional; el 22 de diciembre de 2024, se realizó una interpretación de la Novena Sinfonía de Beethoven, también organizada por la Universidad de Chile. Lamentablemente, este evento fue dedicado a la memoria del fallecido director titular de la orquesta, Rodolfo Saglimbeni.
Difusión del Concierto
El magno evento fue transmitido en directo por las plataformas de TVN, UChile TV y Radio Universidad de Chile, ampliando su alcance a quienes no pudieron asistir en persona.
El concierto culminó de manera singular cuando, durante la interpretación de «O Fortuna», dos queltehues volaron sobre el escenario, sumándose a la vibrante atmósfera musical, provocando sonrisas entre los músicos y el público presente.