La Secretaría de Seguridad Pública de Guanajuato ha capturado este jueves a Moisés Soto, principal sospechoso de liderar la masacre que dejó once muertos en un campo de fútbol en Salamanca. Soto encabeza el grupo de choque de Los Marros, vinculado al Cártel Santa Rosa de Lima, responsable del ataque registrado el 25 de enero en la comunidad de Loma de Flores, ubicada en una de las zonas industriales más importantes del estado. Junto a él, además, fueron arrestadas Margarita N y Gabriel N, presuntamente implicados en la logística del ataque, que también dejó a doce personas heridas.
El ataque violentó la tranquilidad de Loma de Flores, donde ese domingo, alrededor de las cinco de la tarde, muchas personas disfrutaban de un evento deportivo. La llegada de varias camionetas con hombres armados resultó en una lluvia de balas que terminó con la vida de once personas e hirió gravemente a otros. Este hecho ha generado conmoción en un estado que ha enfrentado un aumento en la violencia en los últimos años. La gobernadora de Guanajuato, Libia Denisse Flores, condenó lo sucedido, calificándolo de “inaceptable”, y afirmó que el Gobierno se comprometió a proteger a las familias y buscar a los responsables.
La reciente detención de Moisés Soto tuvo lugar en Cerrito de las Yerbas, en Villagrán, a unos 50 kilómetros del escenario del crimen. Según la Secretaría de Seguridad de Guanajuato, la captura fue posible gracias a una acción coordinada entre fuerzas estatales y federales, sin disparar un solo tiro. Durante el operativo se confiscaron armas y drogas.
Las fuerzas de seguridad consideran a Soto no solo como el presunto autor intelectual de la masacre, sino también como el líder de la célula criminal del Cártel de Santa Rosa de Lima, que opera intensamente en Salamanca, Irapuato y Celaya. Estas localidades, que componen el denominado Triángulo del Huachicol, han sido fuertemente afectadas por la violencia. En el mismo fin de semana del ataque en el campo de fútbol, se registraron otros siete homicidios en Salamanca.
Desde 2019, Guanajuato se ha convertido en el estado con la mayor tasa de asesinatos en México, representando el 11.6% de los homicidios dolosos del país. Esta violencia se debe en gran medida a la lucha entre el Cártel Santa Rosa de Lima y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Mientras que el primero es considerado un grupo local dedicado originalmente al robo de hidrocarburos, su actividad se ha expandido a otras áreas del crimen organizado, lo que ha intensificado la violencia en la región.
El conflicto entre ambos cárteles comenzó en 2017 cuando el Cártel Santa Rosa de Lima intentó diversificar sus operaciones y empezó a competir con el CJNG en actividades como la extorsión y el tráfico de personas. Este enfrentamiento inicial culminó con el asesinato de un emisario del CJNG, marcando el inicio de un ciclo de violencia que ha afectado gravemente a la población civil.
Entre 2017 y 2018, los casos de personas desaparecidas aumentaron de 620 a más de 2,100. En este contexto, se han hallado numerosas fosas clandestinas, lo que convierte a Guanajuato en uno de los estados más peligrosos para los colectivos de búsqueda de desaparecidos. En 2025, dos activistas fueron secuestrados mientras buscaban a sus hijos en diferentes localidades de Guanajuato.
Guanajuato se ha convertido en una prioridad para el gobierno federal, que, junto con la administración estatal, ha anunciado estrategias conjuntas para reducir los homicidios. Sin embargo, los episodios de violencia como el del 25 de enero siguen desafiando estos esfuerzos, revelando la complejidad del problema que enfrenta el estado.