El conflicto entre el Gobierno de Claudia Sheinbaum y el sector agropecuario mexicano se mantiene bajo alta tensión, sin perspectivas de acuerdos estables. Los líderes del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano han intensificado sus esfuerzos para exigir precios justos para sus productos. Tras semanas de bloqueos en carreteras, garitas y puentes internacionales, que causaron colapsos en la movilidad y pérdidas millonarias, los agricultores amenazan con reactivar las movilizaciones este jueves si la Secretaría de Gobernación, encabezada por Rosa Icela Rodríguez, no muestra voluntad política para garantizar precios equitativos para cultivos como maíz, frijol, chile, tomate, cebolla, garbanzo, melón, piña, limón y aguacate.
A medida que los agricultores endurecen su postura, el Gobierno minimiza las protestas. Claudia Sheinbaum afirmó el miércoles que los movimientos son liderados por algunos grupos que no representan a la mayoría de los campesinos. “Son algunas organizaciones”, expresó durante una conferencia matutina, en respuesta a las nuevas amenazas de los líderes que representan a 25 de los 32 estados del país. La mandataria también anticipó que el Gobierno apoyará al campo “hasta donde se pueda”, en la espera de una reunión entre la Secretaría de Gobernación y los líderes del sector agropecuario.
Los líderes del campo acusan al Gobierno de falta de voluntad para establecer una reserva alimentaria nacional que incluya productos esenciales como maíz, frijol, trigo, sorgo y soya. Esta reserva, con un costo estimado de 100,000 millones de pesos, busca que el Gobierno adquiera las cosechas a precios justos, reduciendo así la dependencia del sector agropecuario de subsidios públicos. Eraclio Rodríguez, productor de maíz de Chihuahua y exdiputado federal, destaca que esta medida permitiría un mayor control del mercado y una distribución eficiente de alimentos a los consumidores.
La breve tregua acordada tras la última movilización ha resultado efímera. Solo han transcurrido unas semanas desde que se logró un acuerdo que detuvo protestas masivas, y las relaciones entre las organizaciones agrícolas y el Gobierno se encuentran nuevamente al borde de la crisis. «Si no aceptan la reserva de alimentos y no nos ofrecen alternativas, no nos quedará otra opción que reiniciar las protestas y los bloqueos», advirtió Rodríguez. Los planes de reactivación de las protestas podrían comenzar en las primeras horas de este jueves, conscientes de que esta estrategia de presión les ha sido efectiva en el pasado.
Sheinbaum, por su parte, no ha ofrecido grandes esperanzas a los líderes del campo. Reconoció que los precios de los cultivos están en descenso y que la Secretaría de Agricultura ha estado trabajando en el apoyo a los productores. “Estamos atendiendo a quienes necesitan apoyo para los cultivos de maíz, trigo y algunas otras semillas”, aseguró la mandataria, aunque insistió en que las demandas están siendo atendidas para la mayoría de los productores.