Buenos Aires: La Capital de la Literatura en América Latina
Buenos Aires se destaca como la ciudad con mayor número de librerías per capita de América Latina, compartiendo este reconocimiento a nivel global con ciudades como Lisboa y Melbourne. Esta rica tradición literaria, simbolizada por la figura del célebre escritor argentino Jorge Luis Borges, trasciende las librerías y se manifiesta en cafés, bares, centros culturales y museos, así como en los hogares de escritores que abren sus puertas a talleres y encuentros literarios. En este contexto, los espacios literarios sirven como refugios de encuentro en medio de un entorno marcado por discursos individualistas y el gobierno del presidente argentino, Javier Milei.
La Tradición Literaria Porteña
La historia de Buenos Aires está marcada por su pasión por el debate y la literatura, una tradición que se remonta a más de un siglo. Espacios emblemáticos como el Café Tortoni, inaugurado en 1858, han sido testigos de importantes tertulias, albergando a figuras como la poeta Alfonsina Storni en la década de 1920. Otros lugares significativos incluyen el 36 Billares, que se convirtió en un punto de encuentro para Federico García Lorca y escritores locales en 1933, el London City, asociado a la obra de Julio Cortázar, y el café La Biela, donde Borges conversaba frecuentemente con su amigo Adolfo Bioy Casares en los años 50.
Resistencia Cultural en Tiempos de Crisis
A lo largo de las últimas décadas, las crisis políticas y económicas en Argentina han llevado a la población a reinventarse continuamente. A pesar de las adversidades, la cultura ha perdurado. Durante la dictadura militar (1976-1983), muchos talleres literarios, como el dirigido por Abelardo Castillo, se convirtieron en oasis de resistencia. Más tarde, ante el neoliberalismo de los años 90, surgieron numerosos espacios dedicados a la lectura de poesía en vivo. Desde el corralito financiero de 2001, nacieron ciclos de lectura, y el confinamiento por la pandemia de COVID-19 intensificó la necesidad de conectarse y compartir experiencias literarias, especialmente con los recortes culturales impuestos por el gobierno actual desde 2023.
Actividades Literarias y Festivales
Amalia Sanz, directora del Festival Internacional de Literatura de Buenos Aires (Filba), recuerda que las primeras actividades presenciales tras la pandemia, realizadas al aire libre, fueron emocionales y revitalizantes, marcando un regreso a la producción literaria. En los últimos dos años, ha habido una creciente resistencia política y cultural, motivada por la actual situación crítica. El Filba, que se organiza anualmente de forma gratuita, se complementa con el Club eterno, que comenzó en 2025 y ofrece lecturas y eventos semanales en la librería Eterna Cadencia.
La Escucha como Forma de Creación
El 19 de diciembre, un grupo de personas se reunió en el jardín secreto de Espacio Zelaya, en el barrio del Abasto, para participar en una clase magistral impartida por el crítico cultural Gabriel Giorgi. Su reflexión sobre la escucha como una forma de enriquecer el lenguaje resonó en los asistentes, quienes participaron en una lectura en ronda que incorporó el castellano, el wichí, el portugués y el lenguaje de señas. Esta diversidad de lenguajes puso de manifiesto la conexión entre culturas y la creación literaria.
La Trinchera Cultural “Que Vuelvan los Lentos”
Con el inicio del mandato de Javier Milei el 10 de diciembre de 2023, emergió el ciclo trimestral “Que vuelvan los lentos”. Laura Fernández, una de las organizadoras, lo describió como una «trinchera cultural y emocional» en medio de un entorno que favorece la división y la agitación. Este ciclo busca ofrecer un espacio para detenerse y recuperar la concentración necesaria para disfrutar de la lectura.
Acceso a la Cultura: Un Reto Continuo
La mayoría de los eventos literarios en Buenos Aires son gratuitos o «a la gorra», lo que permite que cualquier persona pueda asistir. A menudo, se solicita un alimento no perecedero como entrada, que luego se destina a comedores populares. Sin embargo, la situación económica complica el acceso a estos espacios, especialmente en áreas empobrecidas, como lo señala Sergio Gramajo, organizador del ciclo “Te caigo en cuero”. La creciente dificultad económica ha llevado a algunos organizadores a considerar la posibilidad de cobrar entradas para sostener los espacios culturales.
Damián Cabrera, librero uruguayo y miembro de la cooperativa de libros La Libre, enfatiza la importancia de la cooperativa como respuesta a un tiempo marcado por el individualismo. Resalta que la verdadera satisfacción proviene de las experiencias colectivas, reforzando la idea de que cada espacio cultural en Buenos Aires es esencial para mantener viva la pasión por la literatura en la ciudad.