El mandatario, que dejará La Moneda el 11 de marzo, firma un contrato enmarcado en la Estrategia Nacional del Litio con la bebé en sus brazos.
El presidente Gabriel Boric asistió junto a su hija Violeta, de siete meses, a la ceremonia de firma del Contrato Especial de Operación de Litio (CEOL) del Salar de Maricunga, realizada en el Palacio de La Moneda. Durante el evento, el mandatario explicó que su pareja, Paula Carrasco, química ambiental y funcionaria del Ministerio del Medio Ambiente, había finalizado su período de postnatal, el cual en Chile es de seis meses.
“Como es evidente, estoy con Violeta,” mencionó Boric en su discurso. “A la mamá se le terminó el postnatal y hoy, cuando iba saliendo de la casa, no la pude dejar, así que decidí traérmela a la pega [trabajo],” añadió el presidente. Este evento fue notable, ya que en Chile no se habían visto presidentes con hijos en funciones desde Carlos Ibáñez del Campo en las décadas de 1920 y 1930.
Boric y su familia en los actos oficiales
En la ceremonia, Boric saludo a las autoridades con su hija en brazos, y Violeta incluso formó parte de la fotografía oficial del acto, junto a la ministra de Minería y otros altos funcionarios. “Este proyecto, lo que estamos haciendo, habla del futuro de Chile y la generación de Violeta es el futuro de Chile. Es algo de lo que estoy profundamente orgulloso,” afirmó el presidente sobre la habilitación del salar de Maricunga, que representa el segundo mayor yacimiento de litio a nivel mundial.
El proyecto está bajo el control de la estatal Codelco y cuenta con una inversión de 900 millones de la empresa angloaustraliana Río Tinto, una de las mineras más grandes del mundo.
Un nuevo hogar y planes familiares
El presidente Boric, que cumplió 40 años recientemente, ha expresado su deseo de pasar más tiempo con su familia al dejar su cargo el 11 de marzo, el mismo día en que asumirá el republicano José Antonio Kast. Actualmente, Boric y su familia viven en el barrio Yungay, en Santiago, pero planean mudarse a San Miguel, un área que les ofrece un entorno más familiar y seguro.
La nueva propiedad, de estilo Tudor y construida en 1938, está localizada en un terreno de 792 metros cuadrados y tiene un valor estimado de más de 500 millones de pesos chilenos (aproximadamente 529.000 dólares).