Crisis Política en Chile por el Cable Submarino de China Mobile
La situación política en Chile se complica en medio del debate sobre el proyecto del cable submarino de fibra óptica de la empresa China Mobile, que busca conectar la región de Valparaíso con Hong Kong. Este tema ha influido en el traspaso de mando entre el actual presidente Gabriel Boric y el presidente electo José Antonio Kast, quien asumirá el cargo el próximo miércoles 11 de octubre.
Controversia y Sanciones
La administración de Boric ha enfrentado críticas por la falta de transparencia en torno a este proyecto, especialmente después de que Estados Unidos impusiera sanciones a tres funcionarios del Gobierno chileno el 20 de febrero, acusándolos de “socavar la seguridad regional”. Boric, en una entrevista con el canal Mega, defendió su postura y aseguró haber informado a Kast sobre el cable antes de que se anunciara la sanción.
El futuro ministro del Interior, Claudio Alvaro, expresó su preocupación por las afirmaciones de Boric, señalando que no se alinean con la realidad. Este desacuerdo se manifiesta justo antes de una reunión entre Boric y Kast para tratar este tema candente.
Desarrollo del Proyecto
El Gobierno ha sido objeto de cuestionamientos tras la revocación de visas a los funcionarios involucrados, incluido el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz. Según el canciller Alberto Van Klaveren, la administración de Donald Trump considera que el cable podría representar una amenaza a su seguridad. Inicialmente, se comentó que el proyecto no había sido aprobado y se encontraba en evaluación.
Sin embargo, un informe de El Mercurio reveló que Muñoz había firmado una concesión para que China Mobile instalara y operara el cable, aunque esta fue anulada poco después, citando «errores técnicos». El Gobierno sostiene que el decreto nunca fue visado por la Contraloría, por lo que no se considera oficialmente aprobado.
Reacciones y Comunicación entre Gobiernos
Tras conocer las sanciones, el Gobierno de Boric manifestó sorpresa. No obstante, Muñoz admitió que había discutido la posibilidad de sanciones con el embajador estadounidense en una reunión el 2 de febrero. Boric aclaró que había contactado a Kast para dialogar sobre el cable submarino, enfatizando la delicadeza de la situación geopolítica.
Por otro lado, Alvaro aseguró que Kast no había sido informado adecuadamente sobre el proyecto del cable, resaltando que no se mencionó en reuniones previas entre los equipos de ambos gobiernos. Esta falta de comunicación ha generado críticas sobre la transición y la gestión del Gobierno saliente.
Postura del Futuro Gobierno
La nueva administración ha adoptado un enfoque cauteloso respecto al cable chino. La futura portavoz, Mara Sedini, calificó el manejo de la situación por parte del actual Ejecutivo como “equívoco e inexacto”. Por su parte, el futuro canciller, Francisco Pérez Mackenna, afirmó que necesitan revisar todos los antecedentes para evaluar la situación, reiterando su compromiso de mantener buenas relaciones con todos los países.