Prórroga en la Gestión de Basuras en Bogotá Hasta 2027
La gestión de basuras en Bogotá ha recibido un respiro temporal. El miércoles, la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA) anunció la prórroga de los contratos de las cinco empresas encargadas de la recolección de residuos en la capital colombiana, que estaban programados para finalizar el próximo 11 de febrero. Esta prórroga, válida hasta noviembre de 2027, se establece mediante un régimen transitorio que mantiene las actuales Áreas de Servicio Exclusivo (ASE).
Evita un Cambio Abrupto en el Servicio
La decisión de la CRA busca prevenir que los contratos expiren sin que exista un esquema alternativo listo, lo que podría haber llevado a Bogotá a un modelo de libre competencia. Esta ciudad, con alrededor de ocho millones de habitantes, carece de un marco tarifario actualizado y enfrenta un desafío significativo en la recolección de las 6.400 toneladas de residuos generadas diariamente.
Resolución 1027 de 2026 y Protección a los Recicladores
La resolución emitida, conocida como 1027 de 2026, responde a un auto de la Corte Constitucional de 2025. Este documento advierte que la expiración de los contratos sin una transición clara podría poner en riesgo los derechos de los recicladores de oficio, un grupo visto como sujeto de especial protección. En consecuencia, la CRA debe adoptar medidas temporales para salvaguardar a los recicladores mientras se establece un esquema definitivo de prestación del servicio.
En cumplimiento de esta directriz, la CRA ha extendido de manera excepcional la duración de las ASE, donde las cinco empresas están encargadas de la recolección de basura, el barrido de calles y el mantenimiento de áreas verdes. Aunque la resolución limita la vigencia del régimen transitorio hasta el 30 de noviembre de 2027, su duración está sujeta a la definición de un nuevo marco tarifario y a la implementación de un plan que mantenga las protecciones a los recicladores.
Acciones Afirmativas Durante la Transición
La resolución establece cuatro ejes fundamentales para la protección de los recicladores: acceso exclusivo al material aprovechable, remuneración por su labor, coordinación con las empresas prestadoras y acompañamiento institucional.
Reacciones y Perspectivas Futuras
Armando Ojeda, director de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP), afirmó que el Distrito se reunirá con la CRA para revisar los términos del régimen transitorio y garantizó la continuidad del servicio, asegurando que los cinco contratistas seguirán operando sin interrupción. Esta medida llega en un momento crítico, ya que anteriormente, la CRA había descartado propuestas del distrito para mantener las ASE, lo que había generado incertidumbre sobre el futuro del sistema de recolección.
Nohra Padilla, líder de asociaciones de recicladores, sostiene que tanto la resolución de la CRA como un posible cambio en el esquema de gestión son cuestiones secundarias. Para ella, el enfoque debería estar en asegurar que se cumplan las órdenes judiciales que protegen el acceso de los recicladores al material aprovechable. Critica a la Alcaldía por mantener ciertas prohibiciones que afectan su labor, lo que a su juicio, contribuye al problema de residuos en las calles.
Desafíos Estructurales en la Gestión de Residuos
A pesar de los esfuerzos por reorganizar el modelo de gestión de basuras, expertos como Clara Inés Pardo, docente de la Escuela de Administración de la Universidad del Rosario, advierten que aún quedan muchos aspectos por definir. Resalta la importancia de incluir a la ciudadanía en procesos de educación y concientización sobre la gestión de residuos, así como la necesidad de fortalecer la participación de los recicladores en una economía circular.
Ojeda también ha reconocido las fallas del sistema actual, destacando que la UAESP ha logrado disminuir los puntos críticos de acumulación de basura en la ciudad. Sin embargo, los ciudadanos continúan manifestando su descontento por problemas como la acumulación de desechos, prácticas inadecuadas en la disposición de basura y la falta de separación en los residuos.
Así, Bogotá se positiona en una etapa de transición que le proporciona tiempo para reorganizar la gestión de residuos, mientras enfrenta desafíos estructurales que requieren atención urgente.