Blaise Agüera y Arcas, un destacado físico e ingeniero informático de 50 años, cuyo padre es catalán y madre estadounidense, captó la atención mundial en junio de 2022 al publicar un artículo en The Economist donde expresaba su inquietud sobre LaMDA, un chatbot desarrollado por Google. Según Agüera, la interacción con LaMDA le hizo sentir que «el suelo se movía bajo los pies». Su colega, Blake Lemoine, llegó a afirmar que conversó con una máquina poseedora de alma. Aunque Agüera fue despedido por divulgar información confidencial, admitió en una entrevista que LaMDA había hecho que reconsiderara muchos aspectos sobre la inteligencia artificial (IA).
Cinco meses más tarde, OpenAI lanzó ChatGPT al público, provocando una reacción similar en el mundo tecnológico. Google había trabajado en modelos de lenguaje durante años, pero consideró que no estaban listos para su lanzamiento. Este hecho impulsó un fuerte debate sobre la definición de inteligencia. La inquietud de Agüera sobre qué constituye la inteligencia se desarrolla en profundidad en su libro What Is Intelligence? (Aún sin traducción al español).
Su trayectoria y aportes en inteligencia artificial
Agüera es actualmente vicepresidente de Google, liderando el grupo Paradigms of Intelligence (Pi), que se centra en la investigación básica relacionada con la IA. Su contribución más reconocida es el aprendizaje federado, una técnica que permite entrenar modelos de IA usando datos de múltiples dispositivos conectados. A través de una videoconferencia desde Chicago, Agüera compartió sus reflexiones sobre la inteligencia y el futuro de la IA.
Definición de inteligencia
Pregunta. En su libro menciona que la llegada de los modelos de lenguaje generaría un intenso debate sobre la comprensión de la inteligencia. ¿Qué ha observado?
Respuesta. He visto reacciones de negación y aceptación. La mayoría de quienes niegan que la IA sea inteligente argumentan que solo simula inteligencia. Sin embargo, creo que eso es un error. La inteligencia se define por la capacidad de resolver problemas complejos, y la IA ha demostrado su competencia en ello aunque a veces falle. Debemos enfocarnos en sus capacidades más que en sus fallos.
Pregunta. ¿Cómo define la inteligencia?
Respuesta. No hay una definición comúnmente aceptada, pero para mí, la inteligencia es la habilidad de entender y actuar en un mundo complejo. Esto implica modelarse a uno mismo y al entorno para influir en su futuro de manera útil. Existen diversos tipos de inteligencia, como la matemática, social o emocional, y por ello no hay una única forma de medirla.
La interacción entre humanos e IA
Pregunta. ¿Encaja la IA en su concepto de inteligencia?
Respuesta. Absolutamente. Cada interacción con un modelo de IA se desarrolla en un entorno que incluye al usuario. Su eficacia depende de cómo modela a las personas y el mundo a su alrededor.
Pregunta. Algunos sostienen que el proceso importa, pues de lo contrario, estaríamos hablando de máquinas que simplemente repiten patrones. ¿Qué opina?
Respuesta. Soy funcionalista, lo que significa que me interesa más el resultado que el proceso. Aunque hay riesgo de «hacer trampa» mediante la memorización, la capacidad de generalizar y resolver problemas nuevos es lo que define la inteligencia. Si un modelo puede abordar problemas no memorizados, muestra inteligencia real.
La evolución de la inteligencia artificial
Pregunta. Si las máquinas pueden ser inteligentes, ¿cómo podemos diferenciarnos de ellas?
Respuesta. La diferencia radica en que los humanos somos biológicos, mientras que las máquinas son construcciones artificiales. Sin embargo, la forma en que funcionamos puede ser similar. La naturaleza ha abordado problemas similares en la construcción de nuestros cerebros. Al igual que los ingenieros han desarrollado aviones, la humanidad también busca resolver problemas complejos de manera diferente.
Pregunta. ¿Cree que la IA superará la inteligencia humana?
Respuesta. Expertos como Geoffrey Hinton y Yann LeCun consideran que ya lo ha hecho en algunos aspectos. La inteligencia humana es colectiva, y aunque como individuos podemos ser limitados, en colaboración hacemos logros extraordinarios. Modelos como LaMDA representan un avance significativo en la IA, al permitir el aprendizaje sin supervisión y resolver problemas lingüísticos extensos.
Iniciativas futuras en IA
Recientemente, Google anunció el proyecto Suncatcher, que implica el envío de centros de datos al espacio para procesar inteligencia artificial. Agüera fue el creador de esta iniciativa, que tuvo como objetivo principal mejorar la eficiencia energética de la IA, cuyo consumo está creciendo exponencialmente.
Pregunta. ¿Cuál ha sido su papel en Suncatcher?
Respuesta. Concebí el proyecto con la idea de usar energía solar en el espacio, ya que es mucho más efectiva que la que recibimos en la Tierra. Esperamos que estos centros de datos se conviertan en un recurso común para la computación del futuro.
Pregunta. ¿Cuándo se materializará este salto al espacio?
Respuesta. Esto es un proyecto a largo plazo, pero estamos dando pasos iniciales. Las computaciones en el espacio podrían convertirse en una norma en el futuro.
Pregunta. ¿Qué otras soluciones se podrían implementar antes de lograr ese objetivo?
Respuesta. Aún hay muchas acciones que se pueden emprender en la Tierra para mejorar la eficiencia de la IA, revitalizar la energía nuclear y fomentar el uso de energías renovables, especialmente la solar.