Marcha en Buenos Aires: 50 años del golpe genocida y el reclamo de «memoria, verdad y justicia»
Este martes, la Plaza de Mayo en Buenos Aires fue el escenario de una masiva manifestación que reunió a miles de personas en conmemoración de los 50 años del golpe militar del 24 de marzo de 1976. Con carteles que clamaban: “A 50 años del golpe genocida, ¡que digan dónde están!”, la multitud recordó a los desaparecidos y víctimas de la dictadura. El evento se centró en el pedido de memoria, verdad y justicia, con un fuerte eslogan: “Son 30.000 desaparecidos”, que resonó en respuesta a las posturas revisionistas sobre el terrorismo de Estado.
Conmemoración y movilización por la memoria
Desde 2006, cada 24 de marzo se conmemora el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia en Argentina. Este aniversario, sin embargo, cobró un significado especial, ya que tuvo lugar bajo un gobierno que ha desarticulado políticas de memoria y reparación. Organismos de derechos humanos, junto a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, lideraron la convocatoria a la marcha.
Taty Almeida, integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, enfatizó: “Pasaron 50 años y seguimos luchando”. En el acto de cierre, Almeida pidió que se levantaran las fotos de los desaparecidos, dirigidas a un gobierno que, según ella, no los busca. Por otro lado, Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, se refirió a las consecuencias perdurables de la dictadura, destacando que cientos de bebés robados aún no han recuperado su identidad.
La participación de nuevas generaciones
Elia Espen, madre de Plaza de Mayo, subrayó la importancia de que las nuevas generaciones conozcan la historia: “Queremos que sepan quiénes eran y por qué luchaban esos 30.000”. La participación intergeneracional fue evidente, con familias que llevaban a sus hijos a la marcha para enseñarles sobre la verdad detrás de los desaparecidos.
Desde el mediodía, el centro de Buenos Aires se preparaba para la movilización. Los vagones del metro y los buses hacia la Plaza de Mayo estaban a rebosar de manifestantes, incluidos jóvenes, ancianos, y familias. Muchos portaban camisetas con el lema Nunca Más, que simboliza la lucha por la justicia en Argentina.
Una represión de la memoria
A medida que las personas se reunían en la plaza, los grupos se mezclaban: desde solitarios hasta organizaciones políticas y sociales. La diversidad en la participación fue notable, con niños, personas mayores, y activistas que lucían fotos de sus seres queridos desaparecidos. «No podía no estar en la plaza”, expresó Graciela Fernández, una docente jubilada que criticó al actual gobierno por negar los crímenes del pasado.
El mensaje de los manifestantes era claro: mientras haya desaparecidos, la lucha por justicia no cesará. Esta necesidad de recordar las atrocidades del pasado se reforzó en las voces de aquellos presentes, quienes coreaban consignas como “¿Qué queremos? Justicia” y “¿Dónde están?”.
El contexto político y la respuesta del gobierno
Durante la movilización, el gobierno de Javier Milei emitió un video titulado Las víctimas que quisieron esconder, que busca cuestionar las políticas de derechos humanos de los gobiernos anteriores. La estrategia del gobierno actual se ha enfocado en equiparar los crímenes de la dictadura con la actividad guerrillera de la década de los 70, intensificando el debate sobre la memoria histórica en Argentina.
Las movilizaciones por «memoria, verdad y justicia» no solo se limitaron a Buenos Aires, sino que también se llevaron a cabo en varias ciudades del país, demostrando que la memoria colectiva sigue viva a 50 años del golpe militar.