La Universidad Pompeu Fabra de Barcelona será el escenario de una conferencia centrada en el futuro de la izquierda española, donde participarán el republicano Gabriel Rufián y la eurodiputada de Podemos, Irene Montero. El evento está programado para el próximo 9 de abril, aunque aún no se ha confirmado la hora exacta. Ambos políticos han anunciado el acto en su perfil de X, el día siguiente a que se hiciera público que la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) rechazó el permiso para llevarlo a cabo.
Irene Montero publicó en X: “El 9 de abril nos sentamos a conversar con Gabriel Rufián y Xavi Domènech. Será en la Universitat Pompeu Fabra. No faltéis”. En la imagen compartida no se especifica ni la hora ni el campus donde se realizará el coloquio titulado Que s’ha de fer (Qué hay que hacer).
Los organizadores buscan repetir el éxito de un reciente encuentro celebrado en Madrid, donde Rufián dialogó con el diputado de Más Madrid, Emilio Delgado. Este evento fue un importante momento de debate entre las fuerzas progresistas que se sitúan a la izquierda del PSOE, en un esfuerzo por unir fuerzas y mantener una representación sólida en el Parlamento frente a la creciente amenaza de la extrema derecha.
El cambio de sede a la Pompeu Fabra se produjo un día después de que la UAB decidió no autorizar el evento, argumentando que su política no permite la celebración de actos de “carácter no académico”. Esta decisión contrasta con el hecho de que el moderador del coloquio, el exdiputado de Catalunya en Comú, Xavier Domènech, es profesor en el Departamento de Historia Moderna y Contemporánea de dicha universidad.
La Universidad Pompeu Fabra, conocida por ser un lugar habitual de actos políticos, ha acogido anteriormente eventos de diferentes formaciones, como Junts per Catalunya y los Comunes, que han celebrado allí consejos nacionales y asambleas generales respectivamente.
Sin embargo, tanto los Comunes como Esquerra Republicana cuestionan la propuesta de Rufián. Este último sugiere que las izquierdas nacionalistas y estatales se dividan las provincias para evitar la competencia interna, dado que hay un número limitado de escaños disponibles, a fin de maximizar la representación en las próximas elecciones generales.