El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, ha tomado decisiones significativas en su transición hacia el mando. A tan solo unos días de asumir el cargo el próximo 11 de marzo, Kast ha optado por participar en la cumbre Shield of America organizada por Donald Trump en Miami. Este evento, que se llevará a cabo el sábado, contará con la presencia de varios líderes latinoamericanos afines políticamente al exmandatario estadounidense. La cumbre sucede en un contexto de tensiones geopolíticas, especialmente con la situación en Irán y la búsqueda de estrategias para abordar la criminalidad en la región.
La invitación a la cumbre fue recibida por la Oficina del Presidente Electo (OPE) el 16 de febrero y aceptada rápidamente. Sin embargo, el clima político ha cambiado drásticamente desde entonces. El 20 de febrero, el Departamento de Estado de EE.UU. revocó el visado de tres altos funcionarios del Gobierno de Gabriel Boric, acusándolos de «socavar la seguridad regional» en relación con el controvertido proyecto de cable submarino conocido como Chile-China Express. Ante estas sanciones, Kast y su futuro canciller, Francisco Pérez Mackenna, han adoptado un enfoque cauteloso, pidiendo claridad sobre las justificaciones de EE.UU.
Se prevé que la cumbre Shield of America tenga un almuerzo de duración aproximada de dos horas en Trump National Doral, el exclusivo club de golf en Miami. Entre los dignatarios confirmados figuran Javier Milei (Argentina), Rodrigo Paz (Bolivia), Nayib Bukele (El Salvador), Daniel Noboa (Ecuador), Santiago Peña (Paraguay) y Nasry Asfura (Honduras). La reunión se centra en tres cuestiones vitales: combatir el crimen transnacional, fortalecer la seguridad energética y analizar la influencia económica de actores externos, como China.
Antes del almuerzo, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, se reunirá con representantes de los países asistentes, mientras que el secretario de Estado, Marco Rubio, sostendrá reuniones posteriores con las delegaciones, incluida la de Chile.
El excanciller Ignacio Walker, que fue parte del gobierno de Ricardo Lagos (2000-2006), subraya la importancia de la postura que debe adoptar Kast en esta reunión: «O defiende una política exterior coherente y la soberanía de Chile, o se convertirá en un mero espectador de una declaración de amistad política con Trump». Walker advierte que la actual situación internacional, incluida la guerra en Irán, cambiará la dinámica del encuentro y la naturaleza de la invitación inicial.
Por su parte, el presidente Gabriel Boric ha declarado que no asistirá a la cumbre, criticando el estilo político de Trump, que considera perjudicial tanto para Chile como para la comunidad internacional. Boric considera que alinearse con la política del exmandatario no beneficiaría al país y sugiere que Kast debe ser transparente respecto a los aspectos logísticos del viaje.
El columnista Sergio Muñoz Riveros ha señalado que, en este tipo de cumbres, la prioridad de Trump radica en crear apariciones mediáticas. Advierte que una actitud complaciente hacia su gobierno podría reflejar una interpretación errónea de las relaciones entre Chile y EE.UU., y llama a cuidar la dignidad del país en el contexto de esta importante reunión.