Condenan a 76 años a hermanos Brazão por asesinato de Marielle Franco

Condenan a 76 años a hermanos Brazão por asesinato de Marielle Franco

El clamor en Brasil por justicia en el caso de Marielle Franco ha recibido un veredicto judicial. Los hermanos Domingos y João Francisco (alias Chiquinho) Brazão, figuras políticas de Río de Janeiro, han sido condenados por ordenar el asesinato de la concejala izquierdista en marzo de 2018. El juez ha calificado este crimen como político, subrayando que estuvo marcado por la misoginia y el racismo. Esta sentencia pone fin a uno de los casos más relevantes de violencia política en Brasil en la última década, destacando que más de 700 brasileños, entre electos y activistas, han sido víctimas de esta violencia en los últimos 20 años, según un informe académico reciente.

Ambos hermanos han sido condenados a 76 años de prisión cada uno por el asesinato de Franco y su chófer, así como por pertenencia a una organización criminal armada. Cada uno de ellos tiene un historial de carrera política en Río de Janeiro, marcado por controversias. Además, el tribunal impuso una indemnización de siete millones de reales (aproximadamente 1,4 millones de dólares) para las familias de las víctimas.

Chiquinho, de 64 años, compartió época política con Marielle Franco, quien había sido elegida como concejala poco antes de su asesinato. Al momento de ser arrestado en 2024, Chiquinho era diputado en el Congreso de Brasil. Su hermano Domingos, de 60 años, fue suspendido de su puesto como consejero del Tribunal de Cuentas de Río, aunque sigue recibiendo un salario mensual de 10.000 dólares.

El caso Marielle ha expuesto la intersección entre la política y el crimen organizado en Río de Janeiro, donde las mafias de policías han mantenido durante años relaciones peligrosas con las fuerzas de seguridad y los políticos. Los hermanos Brazão lideraban un grupo miliciano dedicado a la extorsión y el negocio inmobiliario. La confesión del sicario que llevó a cabo el asesinato fue clave para identificar a los responsables intelectuales del crimen. La información obtenida se ha corroborado con documentos y testimonios de testigos.

Sin embargo, el tribunal absolvió de los cargos de asesinato al entonces jefe de la Policía Civil, Rivaldo Barbosa, por falta de pruebas, aunque sí fue condenado a 18 años por obstrucción de la justicia y corrupción, dado que recibió pagos de los hermanos Brazão y saboteó la investigación. Otros dos acusados han sido condenados también, uno a 56 años por asesinato y el otro a 9 años por pertenencia a una organización criminal.

El asesinato de Marielle Franco ocurrió el 14 de marzo de 2018. Ella circulaba en un vehículo oficial cuando un segundo automóvil la interceptó y el tirador, un antiguo policía militar, utilizó una submetralladora para disparar. Marielle recibió cuatro disparos en la cabeza, mientras que su conductor, Anderson Gomes, fue alcanzado por otros tres disparos. La jefa de prensa de Franco fue la única sobreviviente del ataque.

El caso fue juzgado en el Tribunal Supremo debido al estatus político de uno de los acusados, asignado a la misma sala que juzgó al expresidente Jair Bolsonaro por un intento de golpe de estado.

La jueza Cármen Lúcia Antunes Rocha subrayó el componente machista del crimen, cuestionando cuántas Marielles más serían permitidas como víctimas en Brasil. Anteriormente al juicio, ella ya había expresado la incredulidad de que el caso se llevara a cabo ocho años después de la ejecución que conmocionó al país.

Los magistrados establecieron que los hermanos Brazão buscaron eliminar a una opositora política que representaba una amenaza a sus intereses económicos y enviar un mensaje intimidante a otros potenciales opositores. Marielle era una mujer negra y pobre que desafió a los milicianos, y este asesinato buscaba mostrar que enfrentar a grupos criminales conllevaría graves consecuencias, aunque jamás imaginaron la atención nacional e internacional que generaría.

El caso de Marielle Franco ha trascendido como el asesinato político más significativo de la última década, al menos por haber llegado a juicio y resultando en condenas concretas. Los perpetradores habían considerado eliminar a un hombre blanco y miembro de su mismo partido, pero optaron por Marielle, creyendo que su perfil pasaría inadvertido.

Las familias de las víctimas, incluidos los supervivientes del ataque, han estado presentes durante el juicio, mostrando el impacto continuo de este caso en la sociedad brasileña y resaltando la lucha por justicia en un contexto de violencia política.

0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest
0 Comments
Oldest
Newest Most Voted
Inline Feedbacks
View all comments

Puede que te interese