Del 15 al 21 de agosto de 2025, el primatólogo Aleksey Maro, de la Universidad de California en Berkeley, se dedicó a un inusual estudio en el parque nacional de Kibale en Uganda. Cada mañana se levantaba antes del amanecer para observar a los chimpancés y recolectar su orina. Utilizaba diversas técnicas, como una bolsa de plástico y hojas para dirigir los fluidos, con el objetivo de investigar el consumo de alcohol en estos primates. Sus hallazgos fueron publicados en Biology Letters, confirmando que los chimpancés consumen cantidades significativas de alcohol.
Consumo de Alcohol en Chimpancés
Aleksey Maro ya había demostrado en 2024 que los chimpancés de dos comunidades de parques nacionales consumían lo equivalente a dos o tres cervezas al día. Para este análisis, evaluaron cientos de frutas de varias especies en Kibale y Taï, Costa de Marfil, donde habitan subespecies orientales (Pan troglodytes schweinfurthii) y occidentales (P. t. verus). Los chimpancés mostraban preferencia por frutas muy maduras, con una tasa de etanol del 0,31%. Sin embargo, faltaba una confirmación directa de alcohol en su sistema.
Metodología del Estudio
Durante su investigación, Maro recogía muestras de orina y las llevaba al campamento para someterlas a dos pruebas estándar de detección de etanol. Estos test miden el etilglucurónido (EtG), un metabolito que se forma cuando el etanol es procesado por el hígado. A diferencia del alcohol en sangre, que se metaboliza rápidamente, el EtG puede permanecer en la orina durante días.
Resultados del Estudio
De los veinte chimpancés analizados, 17 dieron positivo en el test, superando los 300 nanogramos por mililitro. Posteriormente, se realizó una segunda prueba más rigurosa, donde diez muestras superaron los 500 ng/ml, un nivel comparable al consumo moderado de alcohol en humanos. Este hallazgo sugiere que un chimpancé podría alcanzar esos niveles tras consumir frutas ligeramente fermentadas.
Diferencias en la Absorción de Alcohol
Maro destaca que, aunque humanos y chimpancés consumen alcohol, lo hacen de maneras distintas. En humanos, el etanol se absorbe rápidamente, mientras que los chimpancés lo ingieren a lo largo del día a través de frutas semisólidas. Esto provoca que el alcohol se mezcle con la pulpa, así permaneciendo en el estómago por más tiempo y absorbiéndose más lentamente. Por ello, se requeriría un mayor consumo de alcohol para alcanzar niveles similares en ambos primates.
Importancia de los Hallazgos
Este estudio ofrece pruebas fisiológicas concluyentes sobre el consumo de alcohol en chimpancés, reforzando la hipótesis de que existe suficiente alcohol en su entorno para que estos animales experimenten sus efectos de manera similar a los humanos. Esta idea fue planteada por el profesor Robert Dudley, quien ha explorado las raíces evolutivas del consumo de alcohol en su libro The Drunken Monkey: Why We Drink and Abuse Alcohol.
Implicaciones Evolutivas
El estudio de Maro y Dudley sugiere que tanto los humanos como los chimpancés comparten la enzima necesaria para metabolizar el alcohol, lo que implica un ancestro común que vivió hace entre cinco y siete millones de años. Sin embargo, aún queda por determinar si los chimpancés prefieren frutas con mayor concentración de etanol, lo que sería crucial para validar completamente su hipótesis. El equipo está desarrollando métodos indirectos para investigar esta preferencia en futuras investigaciones.