Detención de Paula Andrea, líder de una organización de narcotraficantes, en Madrid
El 13 de febrero, Paula Andrea fue arrestada en Madrid mientras intentaba escapar de su residencia. En su poder llevaba más de un millón de euros en efectivo, oculto en bolsas de rafia de supermercado que se encontraban en el maletero y la parte trasera de su Mercedes, valorado en más de 140.000 euros. La Policía sospecha que alguien de su entorno la alertó sobre la inminente operación, ya que poco después, 11 de sus cómplices fueron arrestados en una nave industrial en Alcobendas (Madrid); entre los detenidos, se encontraban sus dos hijos.
Organización y roles en el narcotráfico
Paula Andrea, de alrededor de 47 años, desempeñaba el papel de contable y era considerada la cabecilla de la organización, junto a su expareja, Gilbert, encargado de la logística. Los investigadores han logrado identificar a este grupo como un «proveedor de servicios» para otros narcotraficantes, especializados en el transporte de grandes cantidades de droga. Al momento de su detención, se habían aprehendido más de 3.200 kilos de cocaína, junto con armas y otros objetos relacionados con el narcotráfico.
Detalles del operativo
El día de su arresto, Paula Andrea había recogido ropa y documentación, además del dinero, que estaba organizado en paquetes al vacío, la mayoría de ellos de 50.000 euros. Algunos de estos fajos estaban decorados con mensajes espirituales y emoticonos. La intervención havía superado el récord histórico de cocaína confiscada en la Comunidad de Madrid.
Según los investigadores, la organización operaba de manera innovadora y cautelosa. Utilizaban la táctica de fingir ser trabajadores de la construcción para moverse sin levantar sospechas. Activaban su red logística en horarios de gran afluencia vehicular, logrando así pasar desapercibidos en sus trayectos.
Investigación y descubrimiento de la red
La unidad de investigación comenzó a seguir sus movimientos a mediados de 2024, aunque los sospechosos interrumpieron temporalmente sus actividades y se trasladaron a Holanda. Tras su regreso a Madrid, la Policía recibió información internacional que vinculaba un camión con droga a su red. Los agentes comunicaron que la nave de Alcobendas fue el punto de inicio para un cargamento que terminó siendo interceptado.
Durante la operación, denominada «Tocada Space», se documentaron rutas de transporte de droga que llevaban a la organización desde el sur de España hasta Madrid. Los miembros de la banda usaban técnicas tradicionales como vigilancia y paciencia, lo que complicó la investigación.
Recuperación de bienes y detalles operativos
Se descubrieron vehículos con compartimentos ocultos, conocidos como caletas, en uno de los cuales se hallaron armas de guerra. La droga estaba embalada en fardos, cada uno etiquetado con un logo específico y tratado para evitar que su olor fuera detectado. Entre los objetos recuperados también se encontraba un traje de buzo, que podría haber sido utilizado por miembros de la organización para cumplir con los acuerdos de entrega.
La operación sigue abierta con investigaciones adicionales sobre las conexiones financieras del grupo y las redes que proveían la droga a diferentes puntos de España. La Unidad Central de Delincuencia Económica y Financiera (UDEF) coordina estas investigaciones para desmantelar completamente la organización.