El aumento de la violencia y la inseguridad en México, tras la muerte de Nemesio Oseguera, conocido como El Mencho, a manos del ejército, ha generado inquietudes respecto a la celebración de la repesca para el Mundial 2026, programada para el próximo mes. Las ciudades de Guadalajara y Monterrey serán las sedes de esta fase clasificatoria, donde aún faltan seis selecciones por acceder a la Copa del Mundo, que se llevará a cabo en Estados Unidos, México y Canadá. Las selecciones de la UEFA no se ven afectadas, ya que sus eliminatorias se desarrollan en Europa, pero las demás confederaciones realizarán sus partidos en los estadios Akron y BBVA.
Diferentes confederaciones de selecciones interesadas —incluyendo Bolivia, Surinam, Jamaica, Nueva Caledonia, RD Congo e Irak— están en contacto con el Gobierno mexicano para considerar la posibilidad de cambiar la sede debido a los recientes incidentes en México, particularmente en Guadalajara y Puerto Vallarta. Estas ciudades han enfrentado un bloqueo de más de 250 vías, lo que provocó la suspensión de clases y la cancelación de servicios de transporte por carretera durante dos días. Esta crisis ha afectado a la vida cotidiana, con numerosos negocios cerrados tras ataques relacionados con el narcotráfico. Sin embargo, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, ha indicado que se espera una normalización de la situación el miércoles.
La FIFA, que aún no ha emitido una postura oficial, se encuentra bajo presión para decidir rápidamente sobre el futuro de los partidos clasificatorios. Según el artículo 6.9 de su reglamento, “la FIFA tiene el derecho de cancelar, reprogramar o reubicar uno o más partidos por cualquier motivo a su entera discreción, incluyendo, pero no limitado a, causas de fuerza mayor o por motivos de salud, seguridad o protección”.
Además de los recientes acontecimientos, en 2025 se hallaron decenas de bolsas con restos humanos en fosas clandestinas en un área cercana al Estadio Akron, lo que agrava la situación de seguridad.
Cambios de sede en la historia de los Mundiales
En caso de que se decida un cambio de sede, esta no sería una situación inédita. Durante el Mundial de 1986, también en México, que fue inicialmente programado para llevarse a cabo en Colombia, se canceló por falta de las condiciones adecuadas requeridas por la FIFA en términos de infraestructura. El presidente colombiano, Belisario Betancur, anunció el 25 de octubre de 1982 la desistencia del país como sede, debido a prioridades internas y a la crisis del narcotráfico en esa época.
El panorama actual en México plantea la posibilidad de un cambio de sede en el corto plazo para las eliminatorias, o incluso antes del inicio de la Copa del Mundo, dependiendo de la evolución de la situación. Si la FIFA determina que no se pueden garantizar las condiciones de seguridad adecuadas, podrá tomar las medidas necesarias. El debate se centra en la capacidad del Gobierno mexicano para asegurar la protección tanto de las selecciones participantes como de los aficionados que asistirán a este evento de gran importancia futbolística.