Avistamiento de aves en el Bosque de Niebla: un paraíso para la conservación
En las primeras horas del día, el sonido de las hojas crujir bajo las botas de los avistadores de aves marca el inicio de una jornada en el Bosque de Niebla, ubicado en las afueras de Cali, Colombia. Carlos Mario Wagner, fundador de la Colombia Bird Fair, comparte su pasión por la ornitología mientras se dirige al parque Los Farallones, cuyo ecosistema se destaca por su biodiversidad. “Colombia es un paraíso para las aves, con más de 1.900 especies, lo que equivale a casi el 20% de todas las especies del mundo”, señala Wagner. Asegura que el Valle del Cauca, donde se encuentra Cali, tiene más aves que toda Norteamérica, destacando que más de la mitad de las aves colombianas habitan en este departamento.
Un viaje hacia la conservación
El ascenso desde los 900 hasta los 2.000 metros sobre el nivel del mar en solo 40 minutos transforma el paisaje y el clima. Con el fresco aire de montaña y la neblina, el grupo llega a la finca San Felipe, dirigida por Clara Cabarcas y su esposo Carlos Calle. Esta finca se destaca por ser la primera reserva en Suramérica en ofrecer expediciones de aviturismo para personas invidentes. “Desde hace cuatro años, decidimos cambiar de la ganadería a la conservación del bosque, plantando 3.700 árboles nativos y restaurando el hábitat de las aves”, explica Cabarcas.
Descubriendo la biodiversidad aviar
Mientras los avistadores se adentran en el bosque, la atmósfera se llena de un sinfín de sonidos. En menos de cinco horas, logran registrar 40 especies diferentes. Wagner utiliza la aplicación eBird, desarrollada por el Laboratorio de Ornitología de la Universidad de Cornell, para anotar cada avistamiento. Entre las aves observadas están la piranga abejera y especies endémicas como la tángara multicolor y la perdiz colorada, que, a pesar de estar en peligro de extinción, muestran signos de recuperación gracias a los esfuerzos de conservación.
La Colombia Bird Fair: un evento de impacto
La visita se enmarca en la 12.ª edición de la Colombia Birdfair, un evento que ha consolidado a Cali como la capital del aviturismo en el país. Este año, el encuentro reunió a más de 7.000 asistentes, con turistas internacionales que gastaron entre 300 y 350 dólares diarios en expediciones que varían entre 12 y 18 días. La feria, que ofreció 70% de su programación gratuitamente, también logró asegurar la sede conjunta de la Feria Mundial de Aves y la Feria de Aves de Suramérica en 2027, anticipando más de 2.000 visitantes internacionales.
El impacto de la ornitología en la salud y el bienestar
El doctor Steve L. Hilty, considerado una autoridad en la ornitología colombiana, fue nombrado presidente honorario de la feria. Su experiencia resalta la importancia de conectar a las personas con la vida silvestre y el papel del avistamiento de aves como un fenómeno social que ha crecido en popularidad. “Las ferias son clave para despertar el interés en la naturaleza”, asegura Hilty.
Además, la actividad de avistar aves se ha reconocido como una forma eficaz de combatir el sedentarismo. Mauricio Eraso Monzón, médico cirujano, destaca que caminar por montañas en busca de aves no solo es un ejercicio físico, sino que también tiene beneficios emocionales y cognitivos significativos, reduciendo el estrés y fomentando la atención plena.
Observación de aves como terapia
Juan David López, psicólogo y fotógrafo de naturaleza, subraya que el avistamiento de aves va más allá de un mero pasatiempo. “Es un ancla a la vida”, dice. La actividad promueve la interacción social y puede ser especialmente beneficiosa para personas con síntomas depresivos, actuando como un medio para canalizar emociones y reenfocar la atención del individuo hacia el entorno natural.
La ciencia participativa y el futuro de la investigación
Los desafíos de la investigación en ornitología son amplios, y la tecnología ha comenzado a jugar un papel crucial. La app Merlin, que permite identificar especies a través de sonidos, solo cubre aproximadamente el 65% de las aves en el Bosque de Niebla. Daniel Arias Cruzatty, coordinador de eBird, enfatiza la importancia de la ciencia participativa, animando a las personas a contribuir con datos que son vitales para el avance del conocimiento en este campo.
Con más de 1.900 especies, Colombia es reconocida como una de las naciones más diversas del planeta, pero, como resaltan los expertos, es crucial expandir la investigación más allá del ámbito turístico. La continua exploración de la biodiversidad del país es fundamental para comprender mejor su rico patrimonio natural.
El misterio del bosque y su biodiversidad invitan a los interesados a sumergirse en este entorno, donde se entrelazan ciencia, conservación y bienestar.