Fallece José van Dam, el ícono del canto lírico belga
José van Dam, reconocido bajo-barítono belga, falleció el 17 de febrero a los 85 años, “pacíficamente y rodeado de sus seres queridos”, según anunció la Capilla Musical Reina Elisabeth. Van Dam, que fue maestro emérito en esta institución desde 2004, dejó un legado impresionante en el mundo de la ópera.
Un inicio musical precoz
Nacido como Joseph Libert Alfred Van Damme el 25 de agosto de 1940 en Ixelles, Bruselas, Van Dam comenzó su camino musical a los diez años, cuando su padre fabricó un mueble para un radio y un tocadiscos. Su voz, que siempre fue natural y musical, lo llevó a cantar en un coro parroquial y a ganar varios concursos locales como niño contralto.
Formación y debut en la ópera
En 1960, hizo su debut profesional como Don Basilio en El barbero de Sevilla, de Rossini, en la Ópera Real de Valonia-Lieja. Un año después, se unió a la compañía de la Ópera de París, donde tuvo la oportunidad de aprender junto a grandes figuras como Maria Callas y Régine Crespin, aunque enfrentó ciertas restricciones en su carrera debido al sistema de protección francés que limitaba sus roles.
Consolidación en escena internacional
Tras dejar la Ópera de París, Van Dam se unió a la Ópera de Ginebra y luego a la Deutsche Oper de Berlín en 1967, donde se destacó en papeles mozartianos como Leporello y Fígaro. Su impresionante versatilidad le permitió asumir compromisos en teatros de renombre mundial, incluyendo La Monnaie de Bruselas, el Covent Garden de Londres, La Scala de Milán y el Metropolitan Opera de Nueva York.
Una colaboración notable con Herbert von Karajan
Durante la década de 1970, Van Dam se estableció como el bajo-barítono de referencia para Herbert von Karajan, participando bajo su batuta en numerosas grabaciones y representaciones. Entre sus interpretaciones más destacadas se encuentran Golaud en Pelléas et Mélisande y Jochanaan en Salome, así como su interpretación de Amfortas en Parsifal.
Estreno de San Francisco de Asís
Uno de los hitos de su carrera fue el estreno del papel protagonista en San Francisco de Asís de Olivier Messiaen, en el Palais Garnier de París en 1983. La obra, que exige habilidades vocales y escénicas excepcionales, fue un testimonio de su talento y dedicación artística.
Relación con el público español
Van Dam también tiene un fuerte vínculo con España, donde actuó en múltiples ocasiones desde 1991 hasta 2011. Debutó en el Teatro Real de Madrid en 2004 y se despidió del escenario operístico en el Liceu de Barcelona en 2011.
Proyectos y contribuciones destacadas
Aparte de su extenso trabajo operístico, José van Dam exploró distintos proyectos, incluyendo un disco de tangos de Carlos Gardel y su participación en el cine, como en la película Don Giovanni de 1979. Su trabajo le valió numerosos reconocimientos, incluido el título de barón otorgado por el rey Alberto II de Bélgica en 1998.
Un legado imborrable
La Capilla Musical Reina Elisabeth destacó su importancia, afirmando que “Bélgica pierde a su mayor embajador del arte lírico; el mundo pierde a una leyenda”. Van Dam no solo se destacó por su impresionante técnica vocal y versatilidad, sino también por su profunda dedicación al arte de la música.