El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado su presión sobre Irán para que abandone su programa nuclear. En un discurso durante la primera reunión de la Junta que preside para la reconstrucción de Gaza, Trump insinuó la posibilidad de un conflicto bélico, afirmando: «Tenemos que llegar a un acuerdo con Teherán, o sucederán cosas malas». Además, estableció un plazo: «Descubrirán en 10 días» lo que puede ocurrir, dejando entrever su deseo de una resolución rápida.
Negociaciones con Teherán y advertencias militares
Trump afirmó: «Tenemos trabajo pendiente con Irán. No pueden tener armas nucleares. Es muy simple, no puede haber paz en Oriente Próximo si ellos tienen una». Estas declaraciones se realizaron en un encuentro con representantes de más de 45 países, en el que subrayó la política de negociaciones indirectas que Estados Unidos sostiene con Teherán. La segunda ronda de negociaciones se cerró el pasado martes en Ginebra, donde Irán se comprometió a presentar una propuesta sustancial para avanzar en el diálogo.
Despliegue militar en Oriente Próximo
Mientras el presidente realizaba sus declaraciones, Estados Unidos enviaba apresuradamente equipos militares, munición y repuestos a la región. Este despliegue, que podría superar el realizado en junio del año pasado, cuenta con la presencia de dos portaviones, el Abraham Lincoln y el pronto a llegar Gerald Ford, considerado el más potente de la flota estadounidense. Aquel despliegue anterior resultó en un ataque contra instalaciones nucleares iraníes, causando daños significativos al programa atómico de Irán.
Reuniones estratégicas en la Casa Blanca
El mandatario se reunió con su yerno, Jared Kushner, y con su representante especial para conflictos, Steve Witkoff, para discutir los avances en las negociaciones con Teherán. Durante esta sesión, también participaron otros miembros del equipo de seguridad nacional. Según informes, el ejército estadounidense está preparado para una posible acción militar contra Irán, aunque Trump aún no ha tomado una decisión definitiva.
Preparativos de Israel y proyecciones de acción
La situación ha llevado a las Fuerzas Armadas de Israel a aumentar sus preparativos para un potencial conflicto. Se prevé que el gabinete de seguridad israelí se reúna para discutir acciones conjuntas con Estados Unidos, lo que podría incluir un ataque prolongado destinado a forzar a Irán a hacer concesiones sobre su programa nuclear.
Movilización de recursos y defensa
En los últimos días, Estados Unidos ha movilizado sistemas de defensa antiaérea, más de 50 aviones de combate adicionales, y cuenta con aproximadamente 40.000 soldados en diversas bases en la región. El Pentágono ha comenzado también a trasladar temporalmente parte de su personal fuera de Oriente Próximo, una medida preventiva ante posibles represalias de Irán.
Perspectivas de negociación
Karoline Leavitt, secretaria de prensa de la Casa Blanca, indicó que hay “muchas razones y argumentos para un ataque contra Irán”, aunque destacó que la diplomacia sigue siendo la opción preferida del presidente. Las negociaciones indirectas buscan que Irán desista de su programa nuclear, entregue el uranio enriquecido y limite su apoyo a grupos extremistas en la región, además de restringir el alcance de sus misiles balísticos.
Irán, por su parte, rechaza incluir su programa de misiles en las negociaciones, argumentando que estos son su principal medio de disuasión ante posibles ataques.