Futuro incierto para Comunes en las próximas elecciones
Comunes, el partido político surgido del histórico acuerdo de paz con la extinta guerrilla de las FARC, enfrenta un desafío crucial para su supervivencia. A partir de 2026, el partido ya no contará con una bancada garantizada en el Congreso, como había ocurrido en los últimos dos periodos. Esto marca un cambio significativo, ya que deben buscar su legitimidad y representación en las urnas durante las elecciones legislativas de marzo. Después de ser rechazados por el Pacto Histórico, el partido que apoya al Gobierno de Gustavo Petro, los candidatos de Comunes han encontrado una nueva oportunidad en las listas al Congreso de Fuerza Ciudadana, una coalición de fuerzas progresistas que incluye a diversas voces sociales y a varias víctimas del conflicto armado.
Apoyo al Gobierno y búsqueda de representatividad
A pesar de la complejidad política actual, los legisladores de Comunes han mantenido un fuerte respaldo a las iniciativas del Gobierno de Petro, el primer presidente de izquierda en Colombia. La senadora Sandra Ramírez, quien busca conservar su escaño, enfatiza que el partido sigue apoyando al Pacto Histórico pero también está explorando su futuro dentro de la coalición de Fuerza Ciudadana. “La expectativa es que Comunes salve la personería jurídica y la representatividad en el Congreso”, afirma Ramírez. Para ello, el partido necesita que Fuerza Ciudadana obtenga más de medio millón de votos, el umbral aproximado para acceder al Senado, que representa el 3% de la votación total.
Un recorrido electoral desafiante
El lema «cambiar las balas por votos» ha sido un mantra para los negociadores del Gobierno de Juan Manuel Santos, cuyo objetivo era reintegrar la lucha política en lugar de la violencia. Como resultado, Comunes tuvo asegurados diez escaños (cinco en la Cámara de Representantes y cinco en el Senado) durante dos periodos, a pesar de las dificultades en las urnas. En 2018, el partido obtuvo solo 85,000 votos, y en las elecciones de 2022, la cifra descendió aún más a alrededor de 21,000 en la Cámara y 30,000 en el Senado.
La historia del acuerdo de paz y el impacto político
La participación política fue un punto clave en las negociaciones de paz, culminando en el acuerdo del Teatro Colón en 2016. Este acuerdo sufrió modificaciones tras ser rechazado en un plebiscito, y finalmente se renegoció para permitir el acceso político de los ex miembros de las FARC. A pesar de la crispación política, en 2018, ocho firmantes del acuerdo lograron su primer ingreso al Congreso, aunque enfrentaron un ambiente hostil, con insultos y rechazo por parte de algunos congresistas.
Desafíos internos y nuevos horizontes
Desde su renacimiento, Comunes ha tenido que afrontar varios errores estratégicos, como la decisión inicial de conservar su nombre asociado a la guerrilla, antes de optar por su actual denominación. Durante el mandato de Iván Duque, el partido se posicionó como oposición, mientras que actualmente forma parte de la coalición gubernamental de Petro. En el Congreso, han defendido la implementación del acuerdo de paz y otras reformas sociales. Sin embargo, el senador Julián Gallo, integrante del último secretariado de las FARC, reconoce que algunos sectores del Pacto Histórico ven su participación con recelo.
Gallo expresa su preocupación por la necesidad de alcanzar el umbral electoral en las próximas elecciones, aunque también subraya que Comunes tiene una visión más amplia de la política que va más allá de la mera participación electoral. La actividad política, según su perspectiva, incluye el trabajo con organizaciones sociales que buscan reformas significativas.